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El cura cibernético

BARCELONA. El sacerdote Joan Morera hace veinte años que interpretó el Nuevo Testamento en clave comunicacional y, más allá del púlpito de su actual parroquia en Torrelles de Llobregat (Barcelona), utiliza desde entonces todos los medios de difusión de masas a su alcance, desde cassettes a emisoras de radio convencionales y por Internet, con objeto de transmitir la palabra de Dios. La tesis con la que obtuvo el doctorado en la American World University de Iowa en filosofía y periodismo se titula «Estrategias comunicacionales de la Iglesia», y se sustenta en una puesta al día de la transmisión de la Palabra (verbo, logos) como «noticia» de salvación liberadora del hombre. Este sacerdote de 66 años no duda al afirmar que «hoy en día, Jesús, medio y mensaje a la vez, tendría un micrófono en la solapa y transmitiría por satélite a todo el planeta».<br>A Joan Morera lo consideran un ángel en Venezuela, país donde se convirtió en una estrella mediática. Regresó a su Barcelona natal en 1996 sólo con su ropa personal, después de pasar 36 años en Caracas, donde, entre otras obras, fundó la parroquia Santiago Apóstol de la California Sur, con colegio e instituto de enseñanza media incluidos. Antes de que se produjera el auge de los telepredicadores en Estados Unidos, Morera creó en 1985 un grupo de comunicación con productoras propias y sin ánimo de lucro, denominado Audio-Video-Misión, y nueve años más tarde se convirtió en un fenómeno de masas merced al programa radiofónico «El párroco nocturno», líder de audiencia en la franja de la medianoche de Venezuela, con cuatro millones de radioyentes diarios.<br><strong>Confesiones a medianoche<br></strong>Morera regresó a España porque la salud le flaqueaba. «Trabajaba veinte horas diarias, en la parroquia, en la obra social de voluntariado, en la productora, etcétera, además de hacer cada noche un programa interactivo de radio de 12 a 2 de la madrugada», recuerda ahora desde la parroquia de Torrelles de Llobregat, una apacible población de poco más de 4.000 almas, situada a 18 kilómetros de Barcelona, que ha recibido a su activo rector con un punto de perplejidad.<br>En su nuevo destino apostólico, este singular cura vuelve a la carga radiofónica con emisiones convencionales a través de la estación de la asociación de vecinos de Torrelles, RAT «La Cirereta», en el 100,5 de la FM, y mediante la emisora por Internet que ha creado en el sitio web www.avmradio.org, donde emite las 24 horas del día. La programación se nutre de retransmisiones de oficios religiosos, tanto misas rocieras como en catalán, espacios de consulta psicológica, médica y legal, coloquios con parroquianos, música (no sólo sacra), y también rosarios, oraciones, viacrucis y entrevistas de actualidad, tertulias sobre la realidad cotidiana y comentarios bíblicos, «siempre inteligibles al hombre de la calle de hoy», matiza el sacerdote.<br><strong>Fenómeno de masas<br></strong>El espacio radiofónico que Morera empezó en Venezuela como una experiencia piloto en Unión Radio, se convirtió pronto en un fenómeno de masas que se disputaron las cadenas. En Radio Caracas Caracol, se retransmitía por satélite Panasam-1 con una cobertura que abarcaba desde Los Angeles a Lima y desde Nueva York a Brasil. «El programa se basaba en las llamadas de la audiencia y, aunque acababa a las 2 de la madrugada, el teléfono no paraba y yo no podía dejar de contestarlas», recuerda Morera. La soledad, la angustia y la desesperación de las confesiones radiadas llegaron a alarmar al precursor de los telepredicadores, porque una decena de personas que llamaron a su programa en busca de ayuda se encontraban literalmente al borde de un despeñadero espiritual, por el que se hubieran lanzado hacia el suicidiosi no hubiera intervenido Morera, presto siempre con una palabra de ánimo enraizada en el Evangelio.<br>Aunque el estrés se apoderó entonces de él, «porque mi conciencia no me permitía dejar de hacer las cosas que ya había impulsado», ahora Morera vuelve a su insólito apostolado con un nuevo espacio radiofónico de confesiones nocturnas, al tiempo que mantiene a una red de voluntariosos colaboradores repartidos por todo el mundo que llenan de contenidos la estación radiofónica en Internet.<br><strong>Aportaciones voluntarias<br></strong>Autodidacto en informática, Morera ha recurrido a la Red por razones económicas y porque no se necesita licencia para emitir. Los gastos en equipos informáticos y transmisiones se sufragan mediante aportaciones voluntarias, ya que todo el personal que trabaja en las emisiones lo hace de forma altruista.<br>El alojamiento del «server» internacional que le permite, desde Vancouver (Canadá), transmitir las emisiones de www.avmradio.org, tiene el suficiente ancho de banda como para mantener a unos 200.000 oyentes repartidos por todo el mundo de habla hispana, pero también en Japón, Suecia, Rusia, Alemania y hasta Arabia Saudí, sin que se produzca problemas de saturación cuando varios oyentes conectan de forma simultánea el sitio web.<br>Morera, que siempre ha perseguido un efecto multiplicador en sus realizaciones, ha logrado en sólo un año que más de 20 estaciones de radio por Internet y varias emisoras de FM, esparcidas por el planeta, conecten a su sitio web como la matriz de sus emisiones.<br>

Grandes anunciantes desarrollan sus propios programas de TV en EE.UU.

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La crisis internacional en el volumen de inversiones publicitarias amenaza con alterar la división natural de trabajo entre anunciantes y medios de comunicación. O por lo menos, este es el panorama que se intuye en la híper competitiva industria de televisión en EE.UU. donde grandes anunciantes han empezado a crear sus propios espacios de entretenimiento a imagen y semejanza de sus productos.

WASHINGTON. Pedro Rodríguez, corresponsal Comentar
Una muestra de saliva traiciona a uno de los asesinos en serie más terribles

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Gracias a la persistencia del sheriff local y avances en las técnicas de análisis genético, las autoridades de Seattle creen haber identificado por fin a uno de los asesinos en serie más terribles y activos en la historia criminal de Estados Unidos. Al detenido, Gary Leon Ridgway, se le vincula ya con los asesinatos de casi medio centenar de mujeres, en su mayoría prostitutas, durante los años ochenta.

WASHINGTON. Pedro Rodríguez corresponsal Comentar