Era un villano

Siento que a Bin Laden no le hubieran pegado un tiro en las pelotas antes de matarle

ALFONSO ROJO
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Yo también siento que a Bin Laden le dieran un balazo en el pecho y lo remataran con otro en la cabeza. Y lo siento, porque antes le tenían que haber pegado un tiro en las pelotas.

Los tertulianos que justifican la ejecución del líder de Al Qaida suelen comenzar sus alegatos con eso tan piadoso e hipócrita de que no se puede desear la muerte a nadie. Vale ya de mamonadas.

El tipo era un villano perverso y merecía lo que le han dado y bastante más. Piensen en la española embarazada de siete meses asesinada el 11-S, en los bomberos aplastados bajo las Torres Gemelas, en los mutilados de los trenes del 11-M, en el autobús del 7-J, en Bali y si no les parece bastante, váyanse a freír puñetas.

Puestos a debatir, más interesantes que los que se la agarran con papel de fumar y tratan de justificar lo ocurrido en Abbottabad apelando a las decisiones del Congreso norteamericano o a la supuesta falta de alternativas, me parecen los Aguilar, Casado, Carnicero, Sánchez Dragó, Gurruchaga y quienes sostienen que Obama debería haber ordenado arrestarlo y llevarlo a EE.UU., para ser juzgado.

Podían, porque el facineroso ni cogió un fusil y estaba acurrucado en la cama, pero ¿han pensado en el escenario probable una vez detenido Bin Laden?

¿Imaginan qué hubieran hecho los suyos? Yo sí: entrar armados hasta los dientes en un colegio español, francés, inglés o norteamericano, poner explosivos a granel, exigir la liberación de su jefe, anunciar que cada media hora matarán a un crío si no se cumplen sus exigencias y empezar la faena. Con 500 alumnos, da para más de diez días de horror. Eso o algo peor.

Se abre una colecta para comprar un ramo de flores para mandárselo al SEALS que apioló a Bin Laden en cuanto se sepa el nombre del héroe.