«Veintiún años de cárcel es poco para quien ha hecho tanto daño»

El autor de la matanza estaría en prisión menos de tres meses por cada uno de los noventa y tres asesinatos

MADRID Actualizado:

Noruega debate sin ocultar su indignación en torno a los 21 años de pena máxima que, según el código penal, afronta el autor confeso de las 93 víctimas mortales de los ataques de Oslo. Echadas las cuentas, Anders Breivik pasaría en prisión 82 días por cada uno de los asesinatos, lo que parece poco a una parte importante de la sociedad noruega.

Los ciudadanos saben que Noruega dispone de un sistema carcelario moderno y confortable y que el país disfruta de un índice de criminalidad y delincuencia inferior al de otros países con sistemas más represivos. Pero las voces que se oponen a una pena considerada ampliamente como excesivamente benévola no han tardado en elevarse desde diferentes ámbitos.

Los noruegos han llegado incluso a abrir grupos en la red social Facebook donde se pide la instauración de la pena de muerte, la cárcel de por vida y hasta que este islamófobo de ultraderecha de 32 años sea ejecutado. «Sí e la pena de muerte para Anders Behring Breivik» es un grupo que cuenta ya con cerca de 2.000 personas agregadas.

«Alguien así no debería jamás poder regresar con los normales. Si le caen 21 años, ¿no tendrá 53 cuando salga? ¡53 años! No, ha destruido mucho como para que salga», se indigna un quiosquero de Oslo llamado Mustafa aunque reconoce que está en contra de la pena de muerte, informa France Presse.

Es cierto que la ley permite ir más allá de esos 21 años si el reo sigue siendo considerado peligroso llegado el momento de recuperar la libertad. El periodo de encarcelamiento se ampliaría en períodos de cinco años. «Pero ¿cuántas veces ocurre eso?», se pregunta Daniel de Franisco, un cocinero de 25 años. «Apartémosle del mundo metiéndolo entre rejas de por vida».

Los 93 muertos del viernes suponen el triple de la tasa anual a la que está acostumbrado el país escandinavo. La pena de muerte fue abolida de manera definitiva de las leyes noruegas en 1979 y la última ejecución se llevó a cabo en 1948.

Inspirado en Unabomber

El autor de la masacre noruega escribió, horas antes de la matanza, un manifiesto en el que justificaba su atentado desde una base ideológica. Ayer, el diario noruego VG publicaba que algunas partes del texto son prácticamente idénticas al manifiesto del terrorista estadounidense Ted Kaczynski, Unabomber, como comúnmente se conocía al norteamericano, quien mantuvo aterrorizados a sus compatriotas durante 20 años enviando cartas bomba a universidades y aerolíneas.

Se decía de él que era muy inteligente; entró en Harvard a los 16 años y fue doctor en matemáticas. Breivik no tiene estudios superiores pero argumenta en su «Manifiesto» que prefería estudiar por su cuenta.

Anders Behring Breivik tomó prestados ciertos párrafos de Unabomber e introdujo algunos cambios; por ejemplo, en lugar de emplear la palabra «izquierdismo», el noruego la sustituyó por «multiculturalismo» o «marxismo cultural». Además, el noruego acusa al islam de ser «la principal ideología genocida» y hace un llamamiento contra «la invasión islámica» en nombre de «los pueblos indígenas libres de Europa».

Fue el portal document.no, un foro xenófobo en el que Anders Behring Breivik debatía con asiduidad, el que denunció ayer el plagio del documento de mil quinientas páginas en inglés respecto a «La sociedad industrial y su futuro» —el texto de Unabomber—.