Torturador, represor, codicioso... y hoy añorado por algunos haitianos

Perfil

L. DE VEGA
Actualizado:

Jean-Claude Duvalier

Presidente de Haití entre 1971 y 1986

No son pocos los dictadores que, años después de ser derrocados, acaban siendo echados de menos por parte de sus compatriotas, que ven cómo los que le sucedieron no han sido capaces de echar a andar el país. Jean-Claude Duvalier parece uno de ellos y así se lee en las pintadas que aparecen ya en algunos muros de las calles de Puerto Príncipe.

Duvalier (1951), conocido con el apodo de «Baby Doc», heredado del «Papa Doc» de su padre, se convirtió en 1971 en el jefe de Estado más joven de la era moderna, al ser alzado a la presidencia tras la muerte de François Duvalier.

Tenía entonces 19 años y aguantó en el poder hasta su derrocamiento en un golpe militar el 7 de febrero de 1986, cuando tuvo que huir hacia el exilio francés no sin antes haber amasado una buena fortuna... a pesar del altísimo tren de vida de su mujer.

Desde 1957, el régimen de los Duvalier, plagado de abusos en derechos humanos, torturas y asesinatos, dejó en Haití entre 50.000 y 100.000 muertos. Esto no impide que en las primeras horas muchos haitianos hayan expresado ciertas esperanzas en el negro presente político del país más pobre de América y que no haya habido incidentes en las calles.

Su aspecto físico, según los que lo han visto de cerca, no parece demasiado saludable y no ha trascendido cuánto tiempo tiene previsto quedarse en Haití. En cualquier caso, sus amigos le tienen preparada una fiesta para celebrar su 60 cumpleaños (los cumple en julio), según explica uno de sus hombre, el embajador Henry Robert Sterling.