Dos teólogos, entre los favoritos para la presidencia de Alemania

El partido de Merkel y sus socios liberales buscan a toda prisa un candidato aceptable para la oposición

CORRESPONSAL EN BERLÍN Actualizado:

Un carrusel de nombres y candidatos estuvo ayer mareando a los medios de comunicación germanos. Pero, de entre todos ellos, dos teólogos evangélicos se perfilaban como los favoritos para suceder a Christian Wulff en la presidencia de Alemania. El primero es Joachim Gauck, figura destacada de la reunificación, y que fue el candidato propuesto por los socialdemócratas en el verano de 2010, cuando la canciller Merkel se salió con la suya al apostar por Wulff. El otro es Wolfgang Huber, jefe de la Iglesia Evangélica Alemana entre 2003 y 2009.

Los primeros nombres barajados no tenían las condiciones necesarias para presentarse como candidatos de consenso. La oposición no aceptaría a ministros como Wolfgang Schäuble y Ursula von der Leyen. El presidente del Tribunal Constitucional, Andreas Vosskuhle, cuenta con el aprecio de todos los partidos, pero ya aclaró que no quiere ser candidato. En el mismo sentido se pronunció el democristiano Norbert Lammert, presidente del Bundestag. Y el político democristiano Klaus Töpfer, un ecologista de libro, no gusta a los socios liberales de Merkel.

Y es que la dimisión de Wulff le ha brindado un fin de semana muy movido a Merkel. Como su apuesta por Wulff fue un fiasco, ahora se esfuerza por arreglar el desaguisado con la mayor rapidez posible. Pero es posible que el nombre del candidato no se anuncie hasta el próximo miércoles de ceniza, ya que darlo a conocer en estos días de carnaval podría entenderse como una continuación del circo en que se convirtió la retahíla de escándalos de Wulff. Merkel se ve obligada ahora a presentar un candidato de consenso. A diferencia de lo que sucedía en 2010, cuando fue elegido Wulff, la mayoría conservadora-liberal es ahora demasiado ajustada. Ha perdido varias elecciones en los estados federados y, con ello, un buen número de votos en la Asamblea Federal, el órgano que elige al presidente. Merkel ya no está en situación de proponer un candidato que simbolice la fortaleza de su mayoría parlamentaria.

Tras 598 días en el cargo, el ex presidente pasó su primera noche fuera de las estancias del Palacio de Bellevue: en su casa de las afueras de Hannover, que pagó con el controvertido crédito que obtuvo de la mujer de un amigo empresario.

Al tiempo que socialdemócratas y verdes dejaron claro que no apoyarán a un candidato del gabinete de Merkel. La coalición de Gobierno «tiene que mostrar una mayor amplitud de miras», dijo el jefe del grupo parlamentario socialdemócrata, Frank-Walter Steinmeier, a quien Merkel derrotó en las elecciones de 2009.