Strauss-Kahn, detenido por sus orgías con prostitutas

El exdirector del FMI pasará 48 horas entre rejas y declarará ante la Policía de Lille

JUAN PEDRO QUIÑONERO
CORRESPONSAL EN PARÍS Actualizado:

Dominique Strauss-Kahn (DSK), ex- candidato socialista a la presidencia de la República y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), deberá pasar 48 horas, cuando menos, en detención provisional, en un calabozo de la Gendarmería de Lille, sospechoso de «complicidad de proxenetismo» y «ocultamiento y abuso de bienes sociales».

Tras haber disfrutado del estatuto diplomático de jefe de Estado y encontrarse entre los hombres más influyentes del planeta, el aspirante más célebre de la izquierda francesa a la presidencia de la República se ha convertido en personaje de guiñol público, cuando se están descubriendo, con precisión, sus aficiones prostibularias, bien documentadas, en Lille, Bruselas, París y Washington.

Strauss-Kahn fue detenido ayer para ser interrogado, durante 48 horas como mínimo, como testigo, beneficiario privilegiado y posible cómplice de una red de proxenetismo, cuyos miembros, otra decena de hombres y mujeres, prostitutas, policías, empresarios y proxenetas, ya han sido detenidos y encarcelados.

Tras la detención provisional en una celda de la Gendarmería de Lille, Strauss-Kahn podrá ser puesto en libertad, encarcelado o dejado en libertad provisional, acusado de los mismos cargos que pesan sobre la mayoría de los implicados: «complicidad de proxenetismo» y «ocultación y abuso de bienes sociales».

Testimonios

Varias prostitutas han relatado a los jueces instructores del caso del hotel Carlton de Lille los detalles prácticos de las «veladas libertinas» en las que Strauss-Kahn ha reconocido haber participado durante varios años, cuando era el socialista más famoso de Francia, antes y después de ser nombrado director gerente del FMI, por iniciativa de Nicolas Sarkozy.

Strauss-Kahn ha declarado en muchas ocasiones que «ignora» que las orgías en las que participaba estaban pagadas por sus amigos empresarios, policías y proxenetas, insistiendo en que «nunca supo» que las mujeres que se ofrecían a él eran prostitutas.

Las prostitutas afirman lo contrario. Y varias de ellas añaden que Strauss-Kahn llegó a tratarlas con «brutalidad» en alguna ocasión. Otras hablan de «comportamientos impropios» en los lavabos de algunos restaurantes «libertinos».

El proxenetismo y las aficiones prostibularias de todas las amistades de Strauss-Kahn están bien probadas. Quedan en la sombra y por investigar otras cuestiones de alcance. ¿Qué contrapartidas conseguían o esperaban conseguir los empresarios que pagaban los viajes y las orgías en las que participó Strauss-Kahn, en numerosas ocasiones, en Lille, Bruselas, París y Washington? ¿Pagó Strauss-Kahn algunos servicios, viajes o prestaciones con el dinero del FMI?