Rotas las negociaciones para forzar la rendición de Bani Walid
Tropas rebeldes controlan los accesos de Bani Walid, bastión de Muamar Gadafi - luis de vega

Rotas las negociaciones para forzar la rendición de Bani Walid

Calma tensa en uno de los últimos bastiones gadafistas de donde huyó ayer Saif al Islam

TRÍPOLI Actualizado:

Las negociaciones entre rebeldes y leales a Muamar Gadafi estaban rotas anoche en torno a la ciudad de Bani Walid, unos 150 kilómetros al sureste de Trípoli. La opción de la rendición no se atisbaba en el horizonte. «Como negociador jefe no tengo más que ofrecer. Ya no hay negociaciones», dijo al caer la noche el doctor Abdul Kenshil en un control de carretera de los insurgentes a unos 40 kilómetros de esta ciudad, que junto a Sabha y Sirte son los últimos bastiones que le quedan a los seguidores del dictador.

A Kenshil se le había podido ver horas antes en un corrillo junto a varios jefes de tribu de Bani Walid. Pero no son ellos, como el negociador reconoció, los que entorpecen los contactos, sino hombres armados que tienen la ciudad bajo su control. «No queremos baños de sangre. La población podrá dormir en paz», añadió excluyendo un ataque durante la noche pero sin querer confirmar si iba a haberlo hoy. «Eso es decisión del Consejo Nacional Transitorio (el Gobierno opositor) y los comandantes» sobre el terreno.

Los rebeldes, llegados por las dos carreteras principales desde Trípoli y desde Misrata, han tomado posiciones desde hace días a la espera de la orden de entrar. Si no ceden, habrá un ataque «por la fuerza», aseguró Dao Al Gedek, uno de los responsables de las tropas revolucionarias. Se hallaba junto a varias decenas de hombres en el mismo control de carretera. Varias caravanas de todoterrenos con hombres armados avanzaron hacia Bani Walid a lo largo del día mientras varias ambulancias esperaban aparcadas junto al arcén. «No creo que vayamos a darles más tiempo», dijo Gedek en tono firme.

«Sabemos que hay al menos un pájaro gordo del régimen dentro, pero no sabemos quién es», señaló a ABC el negociador. Sospecha que podría ser Moatassim, uno de los hijos del tirano. Otras fuentes rebeldes consultadas descartan que Muamar Gadafi pueda estar en Bani Walid. «Estamos seguros al cien por cien que Saif al Islam (hijo de Gadafi) salió ayer (sábado) de allí hacia el sur», comentó Kensil. También estuvo aquí Senussi, ex jefe de los servicios secretos de Gadafi, cuya muerte anunció ayer el CNT. El responsable militar, Dao Al Gedek, estimó que dentro podría estar Moussa Ibrahim, portavoz de Gadafi. «Ibrahim está presionando a la población y ha ordenado colocar francotiradores en los edificios y en los campos de olivos», afirmó el negociador.

El sur de Bani Walid, la salida hacia la inmensidad del desierto, es la zona sobre la que menos control ejercen los rebeldes y por la que estarían huyendo los hombres próximos a Gadafi. También por allí podrían estar llegando tropas leales al dictador para tratar de impedir la victoria de los insurgentes. «Me importan más los habitantes que la llegada o la huida de militares», zanjó el doctor Kenshil.