HORIZONTE

Un regio club autoritario

Mohamed VI dio el pasado viernes un paso que le va a enfrentar seriamente con otros «hermanos» árabes de condición regia todos ellos

RAMÓN PÉREZ-MAURA
Actualizado:

Mohamed VI dio el pasado viernes un paso que le va a enfrentar seriamente con otros «hermanos» árabes de condición regia todos ellos. El 10 de mayo Marruecos recibió una invitación de las Monarquías integradas en el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, formado por Arabia Saudí, Bahrein, Qatar, EAU, Kuwait y Omán) para unirse al grupo creado en 1981. La invitación era extensible a Jordania. Lo único que tienen en común los seis países miembros y los dos candidatos es tener un sistema monárquico. Y aún con eso, son Monarquías muy diferentes entre sí, las del Golfo todas autoritarias.

A lo largo de la «Primavera Árabe» los estados con régimen monárquico en los que ha habido alguna contestación han sido capaces de responder con mucha más efectividad a la protesta. En Jordania y Marruecos las voces no se han elevado contra los soberanos, sino contra los gobiernos. Y los Reyes que han hecho concesiones refuerzan su posición.

En Omán, las breves protestas del mes de febrero y marzo fueron disueltas por el Sultán Qaboos, cuya auctoritassigue firme, según me recordaba el pasado viernes uno de sus ministros. Y en Bahréin es donde más graves han sido los acontecimientos y donde el Rey se ha salvado con el apoyo saudí.

Esta repentina sintonía entre Monarquías árabes tan dispersas en sus orígenes y formas hizo creer a los saudíes la conveniencia de actuar con más coordinación. Y de ahí el interés por integrar a un país sin ninguna conexión con el CCG (Jordania tiene alguna, mínima). Pero Mohammed VI ha demostrado que él tiene su propia política. Se ha adelantado a la presión que otros se disponían a ejercer sobre él y ha hecho reformas que los otros soberanos no quieren, pero que están en línea con lo que ha sido su reinado desde la primera hora. Tendrá problemas.