El rapero «nazi» de la revolución
Nazi, Big Well Baby y 17Baby, miembros de Hell-Boys - m. a.

El rapero «nazi» de la revolución

Es el grupo de rap preferido por los rebeldes. Exhiben la esvástica por pura provocación y «cacao» mental

BENGASI Actualizado:

Más de mil muertos por culpa del dictador». Suena el «Rap de la Qatiba» (la fortaleza de Gadafi), himno revolucionario para los jóvenes libios que se saben de memoria las rimas compuestas por Nazi, Big Well y 17Baby, los miembros de Hell-Boys (HB), el grupo de moda de la escena rapera de Bengasi. Su canción ha sido incluida en el CD rebelde que suena cada día por las ondas gracias a la emisora «Libia libre». «Cada uno escribió las frases que le salieron del estómago, las juntamos sobre unas bases y a rapear», explica Nazi sentado junto a su ordenador. Dos esvásticas, fotos de grupos como Slipknot o Guns N’Roses y una foto de Adolf Hítler completan la decoración del local de ensayo situado en una calle sin nombre de una parte de la capital rebelde que prefieren quede en secreto «por motivos de seguridad». «Somos gente perseguida». Se refieren a Hamza Sansi, desaparecido a comienzos de mes a las puertas de su casa.

Las esvásticas en las paredes y el propio sobrenombre de Nazi son algo más que una provocación: son la muestra del cacao mental de parte de la juventud que responde a la represión con las expresiones más radicales y contrapuestas que se puedan imaginar. «Me gusta la estética y me parece que Hítler era un buen estratega militar, nada más, paso de su política», nos insiste Nazi. No hay más debate político porque ahora el monotema es la guerra. Big Well sale rumbo al frente en pocas horas «porque no es justo que nos pasemos el día cantando mientras nuestros hermanos están muriendo». 17Baby es más pragmático y dice que «lucharé si vienen a Bengasi, para defender a los míos». Nazi pasa de todo.

«La ley del dictador»

«Sus misiles matan a mujeres y niños, es la ley del dictador, el castigo a todo un pueblo», sigue sonando de fondo el hit rapero mientras empieza una discusión sobre las diferencias entre el rap de Bengasi y el de Trípoli, como en la política y en la guerra, también Libia está dividida en la música. «Las bandas de las dos ciudades vivimos una situación de enfrentamiento similar a la de costa este-oeste en Estados Unidos. Pero aquí somos mucho mejores», bromea Big Well.

Túnez, Egipto, Yemen, Siria, Libia… «todos tenemos en común que queremos libertad, nada más», piensan los tres raperos que estos días viven aislados del mundo por culpa del apagón de Internet decretado por las autoridades. La red les abrió la puerta al mundo del rap, de la red se bajan los temas de sus artistas favoritos y en la red cuelgan su producción en www.rapforlibya.justgo.com. Y ahora que no hay internet, las rimas en la noche y en el estudio, con fuerte aroma a hachís libio de las montañas de Cirenaica, mantienen vivo el espíritu creativo de los autores del «Rap de la Qatiba».