La oposición siria denuncia torturas en los hospitales públicos

Civiles y rebeldes acuden a centros médicos improvisados en casas particulares

DANIEL IRIARTE
CORRESPONSAL EN ESTAMBUL Actualizado:

«Mi nombre está en los registros de los servicios de seguridad. Me buscan porque curé a los manifestantes». Quien así se expresa es un cirujano sirio huido a Jordania el pasado diciembre, cuya identidad no se ha hecho pública para evitar represalias contra sus familiares. Su testimonio, junto con el de otros doctores y pacientes, ha sido difundido por MSF en un informe que detalla las terribles prácticas de las fuerzas de seguridad sirias hacia manifestantes heridos.

Unos hechos —que incluyen torturas, negación de atención médica y la desaparición de pacientes y médicos— ya señalados por ABC el pasado diciembre, pero cuya denuncia comienza a ser generalizada. Ayer, la TV británica Channel 4 emitió un vídeo rodado clandestinamente en un hospital de Homs por uno de los trabajadores que mostraba crudas imágenes del estado físico de los internos.

«He visto detenidos siendo torturados por electrocución, apaleados, golpeados con bastones, y rompiéndoles las piernas. Les retuercen los pies hasta que se los rompen», indicó el trabajador en una entrevista con el reportero Mani, un fotógrafo francés de origen sirio que ha trabajado en Homs. «Los operan sin anestesia. Y he visto golpear la cabeza de los detenidos contra los muros. A otros les atan el pene para que no puedan orinar», asegura el profesional médico en el vídeo.

Amputaciones de castigo

Hechos similares relatan los médicos entrevistados por MSF: «La mayoría de los enfermeros en estos hospitales están con el régimen. Por ejemplo, dicen delante de un paciente que le amputarán la pierna porque está con la revolución», denuncia el cirujano.

Todas las fuentes coinciden en el miedo generalizado de los opositores a acudir a un hospital público cuando son heridos. «Les aterroriza que les amputen un miembro, o que los secuestren. Allí solo van ya los soldados del Ejército sirio», aseguró esta semana a la BBC el veterano médico francés y cofundador de MSF Jacques Bérès, que ha estado operando en Homs de forma clandestina. «Nadie quiere quedarse en el hospital. Llegas un día, y al siguiente te llevan», afirma un anciano sirio entrevistado por MSF.

Ante esto, los opositores sirios acuden a hospitales clandestinos, sin medios y situados en casas particulares que cambian con frecuencia para no ser localizados. «Un doctor es considerado más peligroso que los que luchan con el Ejército Sirio Libre. Si te capturan con medicamentos, los cargos son más graves que si te acusan de posesión de armas».