Martelly y Manigat se disputan la presidencia de Haití

El rapero Wyclef Jean, que apoya a Martelly, resultó herido de bala en una mano

MANUEL M. CASCANTE
CORRESPONSAL EN MÉXICO Actualizado:

Con los habituales retrasos e incidentes menores por deficiencias logísticas, Haití celebró al fin su segunda vuelta electoral (prevista para el pasado mes de enero) y daba así un paso imprescindible hacia la formación del Gobierno que acometa —con fondos internacionales— la reconstrucción del país, apaleado por el terremoto de 2010 (316.000 muertos, según datos oficiales) y por una epidemia de cólera que ha afectado a un número similar de personas, cobrándose la vida de 4.700.

El retorno del ex-dictador Jean Claude Duvalier y del dos veces derrocado presidente Jean-Bertrand Aristide pervirtieron una campaña electoral razonablemente pacífica (en comparación con la violencia desatada tras conocerse los resultados de la primera vuelta), que ha enfrentado al cantante «antisistema» Michel Martelly y a la catedrática Mirlande Manigat, representante de la clase política tradicional. Sin embargo, en un incidente ocurrido en Puerto Príncipe en la madrugada de ayer, el popular rapero Wyclef Jean, que apoya la candidatura de Martelly, resultó herido de bala en una mano, según informó a través de su cuenta en Twitter Pras Michel, compañero de Jean en el grupo «The Fugees».

Ventaja de Martelly

Las encuestas daban a «Sweet Mickey», de Respuesta Campesina, una mínima ventaja sobre la ex primera dama (la aspirante por la Reagrupación de los Demócratas Nacionalistas Progresistas es esposa de Leslie Manigat, presidente durante cuatro meses en 1988), por lo que no se descarta que las tensiones reaparezcan una vez se publiquen, dentro de diez días, los resultados provisionales.

Pese al bajo perfil ofrecido, y aunque no hayan manifestado su apoyo a ninguno de los candidatos, las sombras de «Baby Doc» —quien afronta cargos judiciales— y «Titid» (ayudado en su regreso por el todavía presidente René Préval) pesan en las elecciones. Sombra que puede convertirse en pesada carga para el futuro inmediato, pues ambos cuentan con un respetable apoyo popular (a Fanmi Lavalás, el partido del ex sacerdote, se le ha impedido concurrir a las elecciones) y a nadie sorprendería que ambos aspiren a recuperar el poder. Los resultados preliminares de la primera vuelta, celebrada el 28 de noviembre, daba en pase a Manigat y a Jude Célestin, yerno de Préval. Las denuncias de fraude obligaron a la ONU y a la OEA a forzar un recuento (que desplazó a Célestin en favor de Martelly). Más de cuatro millones y medio de ciudadanos podían pasar por las 11.182 urnas para elegir, además, siete de los 30 senadores y 79 de 99 diputados. Se apreciaba ayer mayor participación que en los comicios celebrados hace cuatro meses.