Karzai reconoce la inutilidad de negociar con los talibanes

El líder afgano propone tratar directamente con Pakistán, santuario de los integristas

KABUL Actualizado:

El presidente de Afganistán ha renegado públicamente de los intentos para buscar una paz negociada con los talibanes, cuya última campaña de primavera-invierno ha sido la más brutal desde la invasión ordenada por la Administración Bush tras el 11-S. Según Hamid Karzai, a partir de ahora la mejor opción para terminar con la insurgencia sería negociar directamente con el vecino Pakistán, santuario de los integristas.

De acuerdo a las explicaciones ofrecidas por Karzai en un discurso en vídeo para los líderes religiosos de su país, el asesinato hace diez días del ex presidente Burhanuddin Rabbani —encargado del proceso de negociaciones con los fundamentalistas afganos— le ha convencido de la inutilidad de esos esfuerzos de paz respaldados por la Administración Obama. Según los reproches del líder afgano, los mensajeros de los talibanes «viene y matan… entonces ¿con quién debo hacer la paz?».

Desde su frustración, el presidente de Afganistán ha indicado que no tiene ningún interlocutor entre los integristas: «No puedo encontrar al mulá Mohammad Omar. ¿Dónde está? No puedo encontrar al Consejo Talibán? ¿Dónde están? No tengo ninguna otra respuesta salvo decir que el otro bando para esta negociación es Pakistán». País al que el gobierno de Kabul atribuye una buena parte de sus graves problemas.

Tras una década de combates en Afganistán, se cree que la mayoría de los líderes talibanes han encontrado refugio en Pakistán. Hasta el punto de que su consejo de gobierno opera sin obstáculos desde la ciudad paquistaní de Quetta. Este fin de semana, el gobierno afgano ha insistido en que la muerte de Rabbani, perpetrada por un terrorista suicida, fue planeada desde Pakistán.

Hamid Karzai ha aprovechado esta semana para realizar una seire de consultas domésticas para determinar qué camino seguir tras el asesinato de Rabbani. Hasta ahora, el presidente afgano había defendido el proceso de diálogo con los talibanes ante la imposibilidad de su derrota militar. Las negociaciones comenzaron el año pasado, con esperanzas de acompañar al proceso de retirada de las tropas desplegadas por la OTAN que concluirá en 2014.

Este fin de semana, las autoridades afganas indicaron también que se ha proporcionado a Pakistán una serie de pruebas que demuestran cómo el asesinato de Rabbani fue planeado en Quetta durante meses por los talibanes. Entre ellas figuraría la dirección de la vivienda a las afueras de Quetta donde se planeó el atentado contra el negociador afgano y varios detalles adicionales.