El hermanastro de Karzai es asesinado por su jefe de seguridad
Ahmed Wali Karzai, primero por la izquierda, durante una visita de su hermano Hamid Karzai - REUTERS

El hermanastro de Karzai es asesinado por su jefe de seguridad

El Gobierno de Kabul pierde a su hombre fuerte en Kandahar, el principal bastión de los talibanes

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«Mi hermano más joven ha sido martirizado en su casa esta mañana. Así es la vida de todos los afganos y espero que tanto sufrimiento acabe algún día». El presidente Hamid Karzai recibió a Nicolas Sarkozy pocos minutos después de conocer la muerte de su hermanastro. Con rostro muy serio ejerció de anfitrión de un dirigente francés que viajó por sorpresa a Afganistán en un día marcado por la muerte de la figura más poderosa del sur del país. Ahmed Wali Karzai fue asesinado a las once de la mañana en el interior de su propia casa en el centro de Kandahar. Un día más Ahmed se disponía a reunirse con personalidades de la provincia cuando uno de sus escoltas —su jefe de seguridad— le disparó a la cabeza y al estómago. Los guardaespaldas abatieron inmediatamente al asesino y llevaron al pequeño de los Karzai hasta un hospital local, pero todos los esfuerzos para salvarle la vida fueron inútiles.

Pese a no ser el gobernador, desde 2005 el pequeño de los Karzai estaba al frente del Consejo Provincial y actuaba como hombre fuerte de la provincia y de todo el sur de Afganistán. Su muerte se produce pocas semanas después de que notables de ese bastión talibán viajaran a Kabul para pedir al presidente que designara a su hermano como gobernador en lugar de Tooryalai Weesa, político venido de Canadá sin prácticamente contactos sobre el terreno. Aunque el presidente nunca dio ese paso.

Ahmed Wali era una figura controvertida debido a las constantes acusaciones de corrupción y de estar implicado en el narcotráfico por parte de la prensa internacional. Los ataques a su persona, sin embargo, nunca fueron realizados con la suficiente contundencia como para retirarle de los puestos de poder y poco a poco fue tejiendo su fama de hombre clave para el gobierno de Kabul y las fuerzas internacionales en el inestable sur del país. El presidente, por su parte, siempre le defendió en cada uno de los escándalos que le salpicaron en los últimos años. Con este asesinato, Hamid Karzai pierde a su hombre de confianza en el sur y la comunidad internacional a un interlocutor válido en medio de la zona más complicada de Afganistán en un momento en el que se piensa en la vía del diálogo como la salida más adecuada al conflicto.

La agencia Pajhwok, citando fuentes oficiales, señaló a Sardar Mohamed, jefe de la seguridad privada del propio Ahmed Wali, como responsable del asesinato que los talibanes se apresuraron en reivindicar. El portavoz del grupo fundamentalista, Qari Yousuf Ahmadi, comunicó a través de un mensaje difundido en varias páginas web que ellos habían «adoctrinado a Sardar Mohamed» y que fue «un plan meticuloso y genial» perfilado «durante mucho tiempo».

Las autoridades investigan lo sucedido, pero de confirmarse la autoría talibán sería la personalidad política más relevante abatida por los extremistas desde el inicio de la invasión estadounidense y el segundo desmoralizador asesinato que sufre Kandahar en los últimos tres meses ya que en abril perdió la vida Khan Mohamed Muyahed, el jefe de Policía. Mientras la comunidad internacional sigue con la retirada de tropas —Canadá ya ha concluido su misión de combate y Estados Unidos saca sus primeros hombres del país en los próximos días— la insurgencia ha logrado en esta ofensiva de primavera y verano alcanzar muy importantes objetivos,