Francia pidió a España datos del asesino, que fue detectado en Cataluña
La Policía francesa acordona la zona del barrio residencial de Toulouse donde está el asesino - reuters

Francia pidió a España datos del asesino, que fue detectado en Cataluña

Merah, fichado por la Policía francesa por diversos delitos, pudo asistir en Tarragona en 2007 a unas «jornadas islámicas de formación»

MADRID Actualizado:

Francia pidió datos a España de Mohamed Merah, el terrorista islamista que fue rodeado ayer por la Policía en la localidad francesa de Toulouse, quien fue detectado en Cataluña en 2007 por el Servicio de Información de la Guardia Civil. Según las fuentes consultadas por ABC, este individuo pudo haber viajado a Tarragona para asistir a unas « jornadas islámicas de formación» que se celebran cada año en determinadas mezquitas coincidiendo con las festividades de Semana Santa.

A este tipo de citas suelen acudir entre tres mil y cuatro mil personas, por lo que su control por parte de las Fuerzas de Seguridad españolas es extremadamente difícil. Además, al margen de los actos públicos se suelen realizar reuniones más restringidas entre los individuos más radicalizados.

Al cierre de esta edición existían algunas dudas sobre si ese viaje se produjo realmente en 2007, lo que parece más probable, o bien en 2008, así como si la reunión a la que asistió Merah tuvo lugar en la localidad de Torredembarra o si se desarrolló en Reus, ambas en la provincia de Tarragona. En cualquier caso, lo que sí está comprobado es que fue detectado en el paso fronterizo de La Junquera cuando había emprendido viaje de regreso a Francia.

En ese momento, según las fuentes consultadas por este diario, no se apreciaron indicios de que Mohamed Merah, que entonces tenía unos 20 años, frecuentase círculos radicales ni de que mantuvera actividad alguna que pudiera resultar sospechosa de derivar en actividades terroristas. «Por aquel entonces no era un tipo a investigar», dicen los medios consultados. No se descarta que este individuo hubiese realizado algún viaje más a nuestro país, en concreto en 2011.

Las mismas fuentes dudan de que el terrorista sea el «lobo solitario» que ha sido descrito en algunos medios de comunicación. Creen más bien que recibió apoyo a través de internet y es muy probable que en poco tiempo se conozcan su juramento de lealtad a Al Qaida y su testamento, que pudo haber colgado en la red, como suelen hacer los yihadistas horas antes de entrar en acción.

Se trata de un radical islámico poco preparado o muy escasamente cuidadoso, pues la madrugada pasada llamó a un medio de comunicación para contar algo que solo él podía saber: que en la matanza de la escuela se le había caído una pila de la cámara que llevaba colgada al cuello.