«Este caldero hierve desde hace 10 años»
Escrito en la camisate de uno de los chicos: «Los jóvenes son el futuro» - EFE

«Este caldero hierve desde hace 10 años»

Hay muchos jóvenes sin expectativas que sueñan con el dinero rápido y el éxito de raperos y deportistas

SERVICIO ESPECIAL EN LONDRES Actualizado:

Staford Scott es un trabajador social para problemas comunitarios, participó en la primera manifestación pacífica del sábado en Tottenham que desató cuatro días de disturbios, y no se sorprende de lo ocurrido. «Había claros signos de que esto iba a ocurrir. Si a alguien le sorprendió era porque no quería mirar». Scott, que rechaza la violencia porque «no se puede defender lo indefendible», entiende que hay que comprender por qué tantos jóvenes en lugares tan distintos salieron a las calles dispuestos a cometer saqueos y desmanes.

«La consigna de muchos jóvenes negros es que el dinero lo es todo. Ninguno de ellos tiene expectativas de éxito en el mundo de los blancos. Quieren el éxito de raperos y de deportistas con su grandioso estilo de vida. No ven ninguna posibilidad de éxito en el estudio o el trabajo. Esta mentalidad llega hasta legitimar el tráfico de drogas», señala Scott.

La aparición de bandas es otra de las señales a que no se prestó suficiente atención. «Mientras las bandas peleaban entre sí era un problema de negros. El sábado la violencia se exteriorizó. El detonante fue la protesta por la muerte de Mark Duggan, pero hace 10 años que esto es una caldera hirviendo», dice Scott. En las últimas tres décadas el gobierno, la policía y líderes comunitarios han trabajado por el desmantelamiento del racismo y la mejora de las relaciones con las distintas comunidades, pero Scott cree que a menudo este cambio es superficial.

En 2001, a raíz de la investigación Macpherson que halló un «racismo institucionalizado» en la policía, se acometieron una serie de reformas y cambios. Sin embargo, el caso Duggan mostró que muchas cosas no han cambiado. «Cuando alguien muere, primero se informa a los familiares. Pero la familia de Duggan se enteró de su muerte de Duggan por los titulares que hablaban de un terrible tiroteo. Y en la manifestación del sábado, la policía todavía no había reconocido oficialmente la muerte de Mark», señala Scott en el diario «The Guardian».

Los recortes presupuestarios, el desempleo y la subida de las tasas universitarias el año pasado han creado «una sensación de aislamiento y falta de oportunidad en la sociedad». Sin embargo, varios comentaristas de periódicos liberales, como The Independent, o conservadores, como el Daily Mail o el Daily Telegraph, han buscado restar toda connotación socioeconómica a los disturbios. Según Paul Vallely, columnista del The Independent, «no se trata tanto de una revuelta del gueto como de una oportunidad para tener un buen par de zapatillas».

En el «Daily Mail» Tim Shipman tildó de «cínicos» a los políticos de izquierda que desean trazar un vínculo económico-social. «Quieren echar la culpa de toda esta orgía de violencia a los ajustes. Quieren decir que estos hooligans son unos discriminados que no tienen más opción que destrozar todo. Lo que es falso», subraya Shipman.