El dictador Duvalier, acusado de corrupción por la fiscalía

Tras su inesperada vuelta a Haití, «Baby Doc» es interrogado y puesto en libertad

LUIS DE VEGA
ENVIADO ESPECIAL A PUERTO PRÍNCIPE Actualizado:

La Policía haitiana detuvo ayer al ex dictador Jean-Claude Duvalier, a quien la fiscalía de la capital ha acusado formalmente de corrupción y apropiación indebida de fondos públicos durante el periodo en el que estuvo en el poder, entre 1971 y 1986. Horas después quedó en libertad a la espera de que el juez instructor del caso, Carves Jean, decida sobre su posible procesamiento. «Parece que ha sido arrestado por el Gobierno», declaraba Henry Robert Sterling, ex embajador en Madrid y París, que actúa como portavoz de Duvalier. «Estamos inquietos porque no sabemos qué piensan hacer». «Existe la posibilidad de que lo enjuicien», añadió.

Nada más llegar a Haití —no se sabe para qué—, Duvalier se enclaustró en la habitación de su hotel, en torno al que se registró de inmediato un constante ir y venir de agentes de seguridad. Las autoridades judiciales habían visitado a Duvalier por la mañana para interrogarle por sus causas pendientes con la Justicia desde los años en que estuvo en el poder.

El fiscal de Puerto Príncipe, Arístidas Auguste, y el juez Gabriel Ambroise acudieron al hotel en el que se encontraba Duvalier junto a su esposa, según constataron los medios de comunicación que, de manera permanente, se encuentran apostados a la entrada del edificio en el barrio acomodado de Pétionville.

Distintas organizaciones y ONG como Amnistía Internacional o Humans Right Watch habían pedido que el ex presidente fuera puesto a disposición de la Justicia y detenido por los abusos cometidos durante su mandato. En uno de los periodos más convulsos de la historia moderna del país, miles de opositores fueron represaliados, torturados y asesinados. Una arbitraria represión que «Baby Doc» había heredado de su padre, François Duvalier, «Papa Doc».

Este tipo de delitos en Haitíprescriben a los diez años. En este país, además, solo se pueden juzgar por el Tribunal Penal Internacional los casos políticos posteriores a julio de 2002. Desde un primer momento surgieron dudas sobre el motivo del regreso de Duvalier en estos momentos en los que el país trata de recuperarse del terremoto y la epidemia de cólera. Haití, además, se encuentra en pleno caos político sin que hasta el momento se hayan hecho oficiales los resultados de las elecciones del 28 de noviembre, y a la espera de una segunda vuelta que no ha sido convocada.

Tras 25 años de exilio

Duvalier, derrocado por un golpe militar en 1986, aterrizó en Puerto Príncipe en la noche del domingo procedente de París, tras 25 años de exilio. Varios cientos de seguidores lo esperaban en el exterior del aeropuerto de la capital. Desde allí, una caravana de vehículos protegida por la Policía se dirigió al Hotel Karibe, donde el dictador montó su cuartel general.

Son muchos los haitianos que defienden la vuelta de Duvalier ante la permanente crisis política, social y económica que vive el país, con el presidente René Préval a la cabeza. Aunque entre los opositores al dictador y el cuerpo diplomático instalado en Puerto Príncipe reina la convicción de que su vuelta sólo contribuirá a añadir más confusión al país.