Los cairotas se manifestaron ayer otra vez en la plaza Tahrir - ap

Crece la presión para procesar a Mubarak por corrupción

El ex presidente debe comparecer ante los tribunales la semana próxima

ENVIADO ESPECIAL A EL CAIRO Actualizado:

El ex presidente egipcio, Hosni Mubarak, podría ser procesado y encarcelado por corrupción, dado que ya no goza de ningún tipo de inmunidad legal, en opinión de representantes de la Fiscalía General egipcia citados ayer por el diario «Al Ahram». El fiscal general, Abdel Maguid Mahmud, está estudiando los procesos iniciados contra Mubarak «con absoluta seriedad» y, en caso de ser hallado culpable, Mubarak podría ir a prisión.

El ex presidente, que en la actualidad se encuentra en paradero desconocido —aunque se suele dar por sentado que se encuentra en la ciudad costera de Sharm El Sheikh—, acudirá la próxima semana a los tribunales de El Cairo para prestar declaración sobre las acusaciones de corrupción. El pasado lunes, el fiscal general ordenó la congelación de los bienes de la familia Mubarak, incluyendo sus cuentas bancarias, sus propiedades inmobiliarias y sus acciones financieras. Se le ha prohibido a él y a su familia viajar fuera del país. El Ministerio de Justicia asimismo está investigando las cuentas de su esposa, sus dos hijos, sus nueras y sus nietos menores de edad.

Cuentas secretas

Según el ex parlamentario Mustafá Bakri, uno de los que presentó denuncias por corrupción contra Mubarak y otros miembros de su gobierno, la familia del presidente depuesto posee una fortuna de unos 150 millones de dólares en cuentas secretas. El gobierno suizo ya ha anunciado que congelará los activos bancarios de los Mubarak.

Otros ex ministros y hombres de negocios afines al régimen están siendo investigados y permanecen encarcelados en la prisión de Torah, entre ellos los antiguos ministros de Turismo, Información, Vivienda, Comercio e Industria, así como otros cargos del partido y del gobierno de Mubarak. Especialmente destacado es el proceso contra el ex ministro del interior Habib El-Adli, acusado de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, que comienza hoy sábado.

Estos pasos han conseguido apaciguar parcialmente a la coalición opositora. Ayer volvía a celebrarse una multitudinaria manifestación en la plaza Tahrir, en el centro de El Cairo, donde varias decenas de personas han vuelto a acampar. «Decidimos darle quince días al gobierno, y hemos visto que nada ha cambiado. Es más, a aquellos que protestaron el viernes pasado la policía les apaleó. Por eso hemos vuelto», explica Shaima El Elainy, del movimiento opositor. El nuevo primer ministro, Essam Sharaf, nombrado hace dos días por el gobierno militar, se presentó también en la plaza para dirigirse a la multitud. «Haré lo que pueda para satisfacer vuestras demandas. Estoy aquí porque obtengo mi legitimidad de vosotros», dijo.

«No está previsto que la acampada continúe por mucho tiempo. Queríamos la renuncia de Shafiq, y ya se ha ido», dice la activista El Elainy. «Sharaf está bien, se opuso a Mubarak en su momento», asegura.