Cameron pide una investigación sobre prensa, televisiones y políticos
David Cameron dio explicaciones en una sesión convocada de urgencia - afp

Cameron pide una investigación sobre prensa, televisiones y políticos

El primer ministro se lamenta de haber contratado como portavoz al ex director de «News of the World» en un debate de casi tres horas en la Cámara

BORJA BERGARECHE
CORRESPONSAL EN LONDRES Actualizado:

El palacio de Westminster donde ayer David Cameron respondió a 138 preguntas durante casi tres horas de debate parlamentario se asienta sobre el complejo de palacios e iglesias iniciado por los reyes anglosajones de origen danés en el siglo XI. En estas paredes gritaron «muerte al Rey» —Carlos I— los seguidores de Cromwell en la Revolución Gloriosa de 1649. Y retumbó el eco de las intrigas de los Tudor, la Guerra de las Rosas, y el Gran Incendio de Londres de 1834. Pero no pudieron con el «Big Ben». Y tampoco lo hundirán ahora las escuchas ilegales de un tabloide londinense.

Ayer, en medio de un partido de casi tres horas del mejor deporte parlamentario, un primer ministro presuntamente acorralado exclamó, «¡Cómo disfruto con esto!», coreado por los «yeahs» y los «buuhs» de una Cámara llena hasta la bandera que exorcizaba a través de la dialéctica política los males de la nación.

Cameron llegó ayer a Los Comunes tras un viaje a África de dos días, 48 horas en las que su jefe de gabinete, su partido y su cúpula de policía se vieron envueltos en el escándalo del «News of the World». Y Cameron optó por tirar por elevación. Pidió una ampliación de la investigación sobre el caso. La comisión, que presidirá el juez Lord Leveson, «deberá investigar no solo la prensa, sino también a otras organizaciones, incluyendo las televisiones y las redes sociales, y ver si existen pruebas de que hayan estado involucradas en actividades criminales». La sombra de una nueva regulación más estricta del sector de la comunicación, BBC y Twitter incluidas, se hizo sobre la capital.

Cameron nombró además algunos de los miembros de la comisión que sentará en el diván a todo el «establishment» británico, en la que habrá tres periodistas: David Bell, ex presidente de «Financial Times», George Jones, ex jefe de política de «The Daily Telegraph» y Elinor Goodman, ex responsable de política de la cadena Channel 4.

Pero las preguntas a las que se enfrentó ayer Cameron eran más acuciantes. «Ninguna de mis conversaciones fue inapropiada», contestó Cameron una y otra vez, acosado por sus relaciones de amistad con Rebekah Brooks, ex consejera delegada de la compañía. «Nunca hablé de la oferta de adquisición sobre BSkyB», insistió ante casi una decena de preguntas sobre el tema desde las filas laboristas. Hasta que al enésimo asalto de la oposición sobre el tema se calló, suspiró y se sentó sin responder, entre los ánimos de sus filas y el abucheo cordial de la bancada de enfrente.

Cameron tuvo que explicar por qué su jefe de gabinete, Ed Llewelyn, impidió que los altos mandos de Scotland Yard informaran al primer ministro sobre el escándalo. Un intercambio de emails, desclasificado anteayer por Downing Street, muestra cómo en septiembre de 2010 Llewelyn rechazó la oferta de John Yates, comisario jefe adjunto de la policía metropolitana, de informar al «premier» sobre las escuchas. «Por su bien y por el nuestro, es mejor que quede claro que no hemos estado en contacto sobre este asunto», zanjó el jefe de gabinete. Quería proteger a su jefe.

Pero las aguas turbulentas del tabloide «News of the World» le salpicaron por igual. El propio Yates presentó su dimisión el lunes —su jefe, Sir Paul Stephenson hizo lo mismo el domingo— después de saberse que Scotland Yard contrató entre octubre de 2009 y septiembre de 2010 los servicios como consultor de Neil Wallis, director adjunto de «News of the World» entre 2003 y 2007, la etapa en que se cometieron la mayor parte de las escuchas.

La incómoda huella de Wallis pisó también al propio partido conservador, después de que anteayer trascendiera que asesoró en 2009 —«de forma informal, sin contrato y sin recibir pago alguno», como aclaró ayer Cameron— al director de comunicación de los «tories», Andy Coulson. Coulson dirigió «News of the World» de 2003 a 2007, y en enero dimitió de su puesto de portavoz de Cameron. Tanto Coulson como Willis han sido arrestados este mes por su relación con las escuchas, y su cercanía al poder conservador incomoda a Cameron. «Ha quedado dañado», afirmó ayer Lord Fowler, conservador. Por eso, Cameron se disculpó de nuevo: «No le habría contratado a Coulsonde haber sabido lo que sé ahora», dijo, y «no me quedaré corto si tengo que disculparme», aseguró.

Mientras, el príncipe saudí Alwaleed bin Talal, uno de los máximos accionistas de News Corp, respaldó la gestión de Rupert Murdoch y defendido a la empresa como una inversión segura pese al escándalo de las escuchas.