La apatía de Zapatero allana el camino a China en Iberoamérica
Zapatero, con Hugo Chávez - JAIME GARCÍA

La apatía de Zapatero allana el camino a China en Iberoamérica

El presidente del Gobierno no viaja a la región desde hace más de dos años

LUIS AYLLÓN
MADRID Actualizado:

El presidente electo de Perú, Ollanta Humala, indicaba ayer en ABC que, entre las primeras felicitaciones por su triunfo en las elecciones no se encontraba la de José Luis Rodríguez Zapatero. Quizás sea algo anecdótico, pero puede ser también el reflejo del escaso entusiasmo que el presidente del Gobierno ha mostrado por Iberoamérica en los siete años largos que lleva en La Moncloa, pese a los importantes intereses y vínculos de España en la región.

La apatía de Zapatero queda palpable en el hecho de que hace más de dos años que no viaja a Iberoamérica, el destino natural de nuestro comercio e inversiones. Por contraste, los líderes chinos intensifican su presencia en la zona, de la que importan, cada vez más, grandes cantidades de materias primas (soja, cobre, petróleo...), pero donde también están creciendo sus inversiones. Sólo en 2010, superaron los 30.000 millones de dólares, ganando terreno a marchas forzadas en una región donde los grandes inversores venían siendo Estados Unidos y España.

Estos días, el vicepresidente chino, Xi Jimping, está de gira por Cuba, Uruguay y Chile; y hace poco más de un año, el presidente Hu Jintao realizó su cuarto viaje a Iberoamérica, que se vio obligado a recortar debido al terremoto registrado en su país.

Desde 2004, Hu Jintao ha estado el mismo número de días que Zapatero en Latinoamérica, aunque visitando menos países. Hay que tener en cuenta que, con la excepción de Costa Rica, el régimen de Pekín no ha sido reconocido por los países de Centroamérica, motivo por el que Hu Jintao concentró sus desplazamientos en los países con los que tiene mayores relaciones: Brasil. Chile, Argentina, México y Perú, además de Venezuela, a donde tenía previsto ir cuando se produjo el citado terremoto. En total, ha visitado siete países en sus cuatro giras y ha permanecido 24 días en Iberoamérica. Debido a la cancelación de la última gira de Hu Jintao, el saldo de días de estancia en la región es el mismo que el de Zapatero, quien, según datos de Moncloa, hizo nueve desplazamientos a once países distintos, con un total de 23 días. A ellos hay que añadir otra jornada en 2007, en Buenos Aires y Montevideo, para participar en unos mítines del PSOE.

Aunque ambos mandatarios han aprovechado su presencia en cumbres multilaterales para realizar las giras, en el caso chino, han sido más prolongadas, dándoles carácter de visita bilateral y oficial. Zapatero se ha limitado, la mayoría de las veces, a ir las cumbres iberoamericanas o eurolatinoamericanas, permaneciendo el tiempo imprescindible y pasando fugazmente por algunas capitales.

Su último viaje fue en marzo de 2009: un desplazamiento relámpago, a la cumbre de líderes progresistas en Viña del Mar (Chile), sobre todo para explicar al vicepresidente estadounidense, Joe Biden, por qué España se retiraba de la misión de Kosovo.

Ausencia de una Cumbre

Después, protagonizó un hecho inédito. Por primera vez, desde que, en 1991, en México, con el decidido impulso de España, comenzaron las cumbres iberoamericanas, un jefe de Gobierno español no asistió a la cita, dejando sólo al Rey. El año pasado, Zapatero no fue a Mar del Plata (Argentina) y se quedó en Madrid, preocupado por las posibles presiones de los mercados sobre España y por la rebelión de los controladores aéreos.

Lo cierto es que el jefe del Ejecutivo se ha mostrado muy refractario a viajar a Iberoamérica, algo que dejó en manos de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, cuyas giras por la zona fueron bastante cuestionadas, debido al fuerte peso del componente turístico que tenían.

La actitud de Zapatero contrasta con la de Felipe González, que fue un habitual de la región, y con la de José María Aznar, a quien le bastó la primera legislatura para visitar todas las capitales iberoamericanas. Zapatero aún no ha encontrado el momento de acudir a ocho de los diecinueve países de la región: República Dominicana, Paraguay, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Cuba. Evo Morales sigue esperándole en Bolivia y Rafael Correa, en Ecuador. Lo mismo que los Castro en Cuba, a pesar de haberse convertido España en el gran valedor ante la Europa de las supuestas reformas aperturistas del régimen de La Habana.

Al menos, Zapatero sí ha viajado a los países con los que España tiene acuerdos de Asociación Estratégica: Brasil, México, Argentina, Chile y Colombia, así como a Venezuela.

Con el régimen de Hugo Chávez se pasó del entendimiento inicial, que granjeó al Gobierno de Zapatero una mala imagen a nivel internacional, al deterioro de las relaciones, tras el famoso «¿por qué no te callas» del Rey al mandatario venezolano. Luego siguió un periodo de reconciliación y una nueva crisis por la protección que Chávez da a algunos miembros de ETA residentes en Venezuela y buscados por la Justicia española.