Abbás se crece con el pulso en la ONU
Silla gigante en Ramala que simboliza las aspiraciones palestinas - epa

Abbás se crece con el pulso en la ONU

Israel amenaza con represalias a los palestinos si mantienen el desafío

M. AYESTARAN / M. G. PICATOSTE
RAMALA / NUEVA YORK Actualizado:

Cien niños, cien cartas. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki- moon recibirá las misivas de un centenar de niños palestinos de colegios cristianos que se acercaron a la sede de la ONU en Ramala a primera hora de la mañana para contar cómo es su vida bajo la ocupación. La campaña «UN194» —en referencia al asiento 194 que Palestina aspira a ocupar en la ONU, cuyas siglas en inglés son UN— está en marcha y la estrategia de la lucha pacífica adquiere mil caras estos días en Cisjordania. Sobre todas ellas destaca la del presidente Mahmud Abbás, cuya foto se ha hecho omnipresente en las calles de la capital política palestina. «Tiene la estrategia en su cabeza y sabe a dónde quiere llevarnos; por primera vez tenemos un plan que trasciende a partidos políticos y afecta a todos los palestinos», asegura Sarneer Jejazi, trabajador social de Tulkarem, que viste un polo blanco con el logo «UN194» y está a la sombra de la enorme silla que las autoridades han instalado en la céntrica Plaza de los Leones de Ramala para informar a los ciudadanos. La mayor parte de los coches llevan también la banderita con el logo y desde las oficinas de la OLP de Palestina aseguran que «el merchandising se ha agotado, hay que encargar más banderines, camisetas y gorras». Y parece que tienen prisa, porque en las próximas horas hay convocadas manifestaciones en las principales ciudades cisjordanas.

Medidas punitivas

La aparente unidad en la calle palestina, pese a los tiras y aflojas entre Hamás y Fatah, contrasta con el nerviosismo al otro lado del muro. Un Ejecutivo israelí debilitado por las crisis internacionales abiertas con Turquía, Egipto y Jordania está sometido a los dictados del ala más radical, que no está dispuesta a aceptar concesiones de ningún tipo y amenaza con medidas punitivas ante el desafío de Abbás. El viernes pasado ya se cerraron todos los puestos de control de Cisjordania impidiendo, de esta manera, el movimiento de la gente. Los siguientes pasos podrían amenazar a la economía palestina a través de la retención del dinero de los impuestos que Israel recolecta y que luego entrega a la Autoridad Nacional Palestina.

En el frente de Naciones Unidas, sigue bloqueado el desesperado intento de Israel y los mediadores del Cuarteto para frenar a los palestinos en su búsqueda de reconocimiento internacional. Con todo, los palestinos están decididos a presentar al Consejo de Seguridad la solicitud de reconocimiento como Estado miembro y ahora parecen convencidos de que conseguirán los votos necesarios. El ministro de Exteriores palestino, Riyad al Malki, aseguró que, de presentar la solicitud, ganarían fácilmente los nueve votos que les faltan para ser aprobada. Con lo que Estados Unidos se vería obligado a ejercer su derecho a veto, algo que dañaría la imagen de mediador en el conflicto que el presidente Obama busca ejercer.

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó su intención de reunirse con el presidente de la Autoridad Palestina, para recuperar las negociaciones de manera urgente. Pero durante la mañana del martes pareció cambiar de idea. «El peligro de un acuerdo apresurado o una decisión unilateral en la que la otra parte toma y nosotros damos es que caigan más cohetes sobre todo el territorio israelí», afirmó el dirigente hebreo. Aun así, Hillary Clinton ha insistido en que todavía hay tiempo hasta que Abbás comparezca ante la Asamblea General para que el Cuarteto de Madrid —formado por la UE, la ONU, EE.UU. y Rusia— elabore una propuesta que le haga cambiar de idea.