Rumsfeld admite «errores» en la invasión de Irak

El secretario de Defensa de Bush publica sus memorias

ABC
MADRID Actualizado:

El que fuera secretario de Defensa de Estados Unidos en la época de la invasión norteamericana de Irak, Donald Rumsfeld, ha admitido que cometió «errores» respecto al emplazamiento de las armas de destrucción masiva del derrocado dictador iraquí Sadam Husein. «Cometí errores», afirma Rumsfeld en su reciente autobiografía, un libro de más de 800 páginas titulado «Known and Unknown» y que salió a la venta ayer en EE.UU.

En sus memorias, Rumsfeld explica que cuando comenzó la invasión, en marzo de 2003, un programa informativo de televisión le preguntó por las armas de destrucción masiva iraquíes. Aunque normalmente prefería mantenerse «reservado y preciso» respecto a los asuntos de Inteligencia, en este caso cometió «un error», indica. «Recordando las informaciones de la CIA sobre varios "supuestos" emplazamientos de armas de destrucción masiva en Irak, respondí: "Sabemos dónde están, están en una zona próxima a Tikrit y Bagdad"», escribe.

Pese a estas reveladoras declaraciones, el ex secretario de Defensa cree que sus palabras «han sido utilizadas muchas veces por los sectores más críticos con la guerra como un ejemplo de cómo el Gobierno de (George W.) Bush engañó a la población» y que éstos se han basado en «unos pocos comentarios, desafortunados o defectuosos» para intentar acusar al Gobierno de tergiversar conscientemente las informaciones de Inteligencia.

Las amenazas de Sadam

Tras el lanzamiento de su libro en el marcado americano, Rumsfeld dio la primera entrevista a un medio de su país desde que dejó el cargo. En el programa «Good morning America» de la ABC, el ex secretario de George Bush confesó que Sadam Husein había ofrecido una recompensa de 60 millones de dólares por el asesinato de sus hijas, al igual que amenazaba a las hijas del entonces presidente. «Estaba preocupado», contó en el horario estelar de la mañana, «por supuesto, el presidente y su familia contaban con la protección del Servicio Secreto, pero mi familia no contaba con ese beneficio».

Rumsfeld, quien tiene dos hijas y un hijo, dijo que Bush le había aconsejado no tomar a la ligera estas amenazas, puesto que las fuerzas estadounidenses habían matado a los dos hijos de Husein y a su nieto en julio de 2003.