Laura Pollán y Berta Soler (a la izquierda), portavoces de las Damas de Blanco, este viernes en La Habana. - EFE

La Iglesia católica cubana anuncia la liberación de dos presos políticos

Ángel Moya y Guido Sigler son dos de los detenidos en la Primavera Negra que se niegan al destierro en España. El primero se quedará en su país, mientras que el segundo es posible que viaje a EE.UU.

MADRID Actualizado:

La Iglesia católica cubana anunció este viernes la próxima liberación de dos prisioneros de conciencia de la Primavera Negra, Ángel Moya Acosta y Guido Sigler Amaya. Ambos forman parte del grupo de once disidentes que se niegan a cambiar la cárcel por el destierro en España. El Arzobispado de La Habana informó que Moya permanecerá en la isla, mientras que Sigler tiene intención de trasladarse a Estados Unidos. Aunque uno de sus hermanos precisó que «él tiene la última palabra sobre dónde vivirá».

Ambas familias fueron informadas de la buena noticia por un portavoz del arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, que ha desempeñado un papel clave en la liberación de los 52 presos políticos detenidos en marzo de 2003 que aún quedaban tras las rejas. Cuarenta de ellos fueron desterrados a España desde el pasado julio. Arnaldo Ramos fue liberado y autorizado por la dictadura comunista a permanecer en la isla, por lo que restan los once que se niegan a dejar su país.

Berta Soler, esposa de Ángel Moya y una de las portavoces de las Damas de Blanco, expresó a ABC su satisfacción, «aunque no a plenitud porque nuestra lucha es por la libertad de nuestros hombres y aunque el mío será libre en breve quedarán otros nueve». Soler advierte que continuará la batalla por las excarcelaciones con las Damas de Blanco, a pesar de la liberación de su marido, de 49 años, acusado de «mercenario» al servicio de EE.UU. y condenado a veinte años.

Moya Acosta, que dirigía el Movimiento por la Democracia y la Libertad de Cuba, se halla «bien de salud y fuerte» pese a las condiciones infrahumanas de la megaprisión habanera de Combinado del Este. No es el caso de Guido Sigler, hermano de los ex presos políticos Ariel y Miguel, que sufre «seis enfermedades crónicas», según sus familiares. Encarcelado en Agüica, en la provincia de Matanzas, Guido, de 57 años, sufre «hemorroides sangrante, problemas de próstata, vejez prematura, dolores de cabeza y de pecho, falta de peso...», enumeró su hermano Miguel por teléfono desde Miami.

La imagen de Ariel Sigler al salir de prisión en silla de ruedas el pasado junio dio la vuelta al mundo. Aunque todavía no puede caminar, el ex campeón provincial de boxeo se recupera en Estados Unidos. Guido Sigler pertenecía al grupo Opción Alternativa y estaba condenado a veinte años de cárcel.

En huelga de hambre

En el momento en que respondía a la llamada telefónica de este periódico, Berta Soler se trasladaba al Arzobispado de La Habana para entregar una carta dirigida a Benedicto XVI de parte de Alejandrina García de la Riva, en la que le pide que interceda en las excarcelaciones de los últimos del llamado «Grupo de los 75». Esta última miembro de las Damas de Blanco lleva una semana en huelga de hambre, a la que se han sumado su esposo, Diosdado González Marrero y otro prisionero de conciencia, Pedro Argüelles.

El portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCdhrn), Elizardo Sánchez, aseguró que el anuncio de las dos nuevas excarcelaciones «confirma la política inhumana del gobierno al excarcelar a cuentagotas a prisioneros de opinión inocentes; su objetivo es mediático».