El embajador israelí admite que Pío XII salvó a miles de judíos
Foto de archivo del Papa Pío XII - ABC

El embajador israelí admite que Pío XII salvó a miles de judíos

Un historiador judío sitúa en 750.000 los hebreos salvados por la Iglesia durante la Segunda Guerra Mundial

CORRESPONSAL EN EL VATICANO Actualizado:

Rompiendo un tabú oficial que dura casi un cuarto de siglo, el embajador de Israel en el Vaticano, Mordechai Lewy, ha reconocido la gran labor del Papa Pío XII en el salvamento de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante el acto de entrega de la medalla de «justo entre las naciones» concedida póstumamente a un sacerdote de la orden de Don Orione por haber salvado familias judías, el embajador israelí afirmó que «a partir de la redada del 16 de octubre de 1943 y los días sucesivos en el ghetto de Roma, los monasterios y orfelinatos de las ordenes religiosas abrieron sus puertas a los judíos, y tenemos motivos para pensar que eso sucediese bajo la supervisión de los más altos responsables del Vaticano, que estaban informados de estos gestos».

En realidad, se trataba de órdenes de Pío XII, transmitidas por su secretario de Estado, el cardenal Luigi Maglione a través de conversaciones y mensajes confidenciales para evitar represalias de los jefes de la ocupación nazi. Aparte de los conventos masculinos y femeninos de Roma, que escondieron a más de cinco mil judíos, la villa del Papa en Castelgandolfo acogió también a varios miles.

Según el embajador israelí, «el hecho de que el Vaticano no pudiese evitar la salida del tren que llevó los arrestados en Roma al campo de exterminio solo puede haber contribuido a reforzar la voluntad, por parte vaticana, de ofrecer los propios locales como refugio para los judíos». En todo caso, «tenemos que reconocer que el tren que salio el 18 de octubre de 1943 fue el único convoy que los nazis lograron organizar desde Roma hacia Auschwitz».

Conversión del rabino de Roma

A la vista de los hechos de aquella época, Mordechai Lewy, afirmó que «seria un error declarar que la Iglesia Católica, el Vaticano y el mismo Papa se opusieron a las acciones para salvar judíos. Es más bien cierto lo contrario: prestaron ayuda todas las veces que pudieron».

Según los historiadores, la Iglesia católica fue, con gran diferencia, la entidad que salvo más judíos durante la Segunda Guerra Mundial, quizás más de medio millón. El historiador judío Pinchas Lapide llega a situar la cifra incluso por encima de 750.000.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, los agradecimientos al Papa Pío XII fueron entusiastas y espectaculares. El rabino jefe de Roma, Israel Zolli se convirtió al cristianismo y tomó el nombre de Eugenio en homenaje a Eugenio Pacelli (Pío XII). A su vez, un rico senador judío agradeció al Papa el haber salvado tantas vidas regalando una lujosa villa en el centro de Roma que sigue siendo la nunciatura en Italia.

Incluso Golda Meir, que era ministra de Asuntos Exteriores en 1958, el año de la muerte de Pío XII, le rindió homenaje en nombre de su gobierno en Naciones Unidas afirmando que «durante los diez años de terror nazi, cuando nuestro pueblo sufrió los horrores del martirio, el Papa alzó su voz para condenar a los perseguidores y para compadecer a las víctimas».