Las Damas de Blanco, durante la marcha del pasado domingo en La Habana, con fotos de Orlando Zapata

Dos disidentes cubanos dejan «temporalmente» la huelga de hambre

Alejandrina García, que pertenece a las Damas de Blanco, retomará la protesta si el régimen castrista no libera a los opositores de la Primavera Negra. Su esposo, Diosdado González, abandonó el ayuno tras recibir en prisión la visita de un obispo

MADRID Actualizado:

El prisionero de conciencia Diosdado González Marrero abandonó este lunes la huelga de hambre que comenzó el pasado día 2 para exigir su excarcelación al régimen comunista cubano. González, detenido durante la oleada represiva de 2003, se había solidarizado con su esposa, Alejandrina García de la Riva, que comenzó la protesta el 28 de enero y que también la acaba de dejar, según confirmó por teléfono a ABC el portavoz de la familia, Alexander Aguilar.

El opositor cubano, recluido en la cárcel de Combinado del Sur, recibió la visita del obispo de Matanzas, Manuel Hilario de Céspedes, «que tuvo una conversación con él y lo llevó a deponer la huelga de hambre», según explicó la propia Alejandrina García en un comunicado divulgado por Directorio Democrático Cubano. A continuación, Diosdado González instó a su esposa a que «comiera a partir de ese momento, para él estar tranquilo». Dirigente del Partido Paz, Democracia y Libertad, González es un electricista y agricultor de 48 años.

Esta destacada miembro de las Damas de Blanco -las mujeres familiares de los detenidos en la Primavera Negra- advirtió que «si en un tiempo prudencial mi esposo no está en casa... yo retomo la huelga de hambre y sí va a ser sin agua, hasta el final».

El presidente cubano, Raúl Castro, se comprometió el pasado julio ante el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, a liberar a los 52 presos de la Primavera Negra aún en la cárcel en un plazo de tres o cuatro meses. Siete meses después, siguen encarcelados los diez que se niegan a cambiar el presidio por el destierro en España.

Tanto García como González instaron a Pedro Argüelles, otro preso de conciencia también en huelga de hambre desde el día 2, a que diera el mismo paso. Arguëlles «está enfermo y su familia está desesperada», señaló Alejandrina. La esposa de Pedro Argüelles, Yolanda Vera, se dirigió el lunes por la tarde a la cárcel de Canaleta, en Ciego de Ávila, para animarle a hacer lo mismo.

Moya se niega

La familia de Ángel Moya Acosta seguía este lunes sin saber cuándo iba a ser excarcelado, después de que la Iglesia católica cubana anunciara la semana pasada su liberación en breve para quedarse en su país. Su esposa y una de las portavoces de las Damas de Blanco, Berta Soler, precisó no obstante que Moya no accederá a abandonar la prisión de Combinado del Este, en La Habana, hasta que sean liberados los presos de conciencia más enfermos: Pedro Argüelles, Librado Linares y Eduardo Díaz Fleitas.

El pasado viernes recuperó la libertad Guido Sigler Amaya, hermano de otros dos ex presos políticos, Miguel y Ariel. Es probable que se reúna con ellos en Estados Unidos.