“Los uigures no tenemos apoyo porque se identifica musulmán con terrorismo”

Mientras el régimen chino aplaca la violenta revuelta en la región musulmana de Xinjiang, Dilmurat Akbarov, presidente de la Sociedad Uigur Ittipak de Kirguistán, analiza la lucha de esta etnia

PABLO M. DÍEZ | PEKÍN
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Desde su exilio en Bishek, la capital de Kirguistán, el presidente de la Sociedad Uigur Ittipak, Dilmurat Akbarov, analiza para ABC la situación en la región china de Xinjiang.

- ¿Cuál es el principal problema para los uigures?

- La discriminación. A pesar de que el Gobierno chino habla de integración, en Xinjiang todos los puestos oficiales están en manos de los “han”. Los uigures son ciudadanos chinos, pero no tienen los mismos derechos. En Xinjiang no hay libertad, igualdad ni confianza. Me trajeron una foto de unos campesinos uigures en Xinjiang y parecía que vivían en el siglo XIII. Todo esto es fruto del centralismo del régimen. Un ejemplo cotidiano es la hora, ya que en Xinjiang rige el mismo horario que en Pekín aun situándose a unos 4.000 kilómetros al oeste, por lo que muchos uigures siguen el horario local, con dos horas menos de diferencia.

- ¿Qué apoyos tiene la causa uigur en la comunidad internacional?

- Los uigures no tenemos muchos apoyos internacionales porque hay una tendencia a identificar musulmán con terrorismo islamista. Y eso no es cierto. Por eso no contamos con la ayuda de Estados Unidos ni Europa, pese a que en los últimos 40 años se han violado los derechos de los uigures. La causa tibetana goza de simpatías en todo el mundo, pero la uigur sólo encuentra cierto respaldo en Alemania, Japón y Turquía. El problema es que cuando el Gobierno de Ankara dice algo en nuestro favor, China enseguida saca a colación el problema kurdo.

- China asegura que el movimiento independentista uigur ha entrado en la órbita de Al Qaida...

- Los uigures no aceptamos ninguna clase de terrorismo. El 90 por ciento de los uigures en China son campesinos y jamás han cogido un arma.. El año pasado, Pekín no quería manifestaciones pacíficas de los uigures durante los Juegos Olímpicos, así que metió a mucha gente en la cárcel para que no salieran a las calles.

- ¿Cuál es la situación del Islam en China?

- La religión está controlada por el régimen, que nombra a los imanes. Además, los profesores, funcionarios públicos y cuadros del Partido Comunista uigures tienen prohibido ir a la mezquita. Con todo esto, el objetivo principal de Pekín consiste en limitar la influencia del Islam.

- Como exiliados en Kirguistán, ¿reciben alguna presión por parte del Gobierno de este país?

- Ittipak es una asociación cultural, pero a veces tratamos asuntos políticos. Nuestro objetivo es preservar la cultura, la lengua y las tradiciones uigures. Aunque el Gobierno kirguiz nos permite estar aquí porque somos un colectivo cultural, también nos pide que no armemos mucho alboroto, ya que nuestros artículos en el periódico son muy antichinos. Por eso tenemos advertencias del Gobierno kirguiz, ya que 150.000 kirguizes viven en China y pueden tener problemas. Además, Kirguistán depende de China y su economía se hundiría si el Gobierno nos ayudara.

- ¿Qué información tiene sobre la represión del régimen chino en Xinjiang?

- Es difícil conseguir información porque está todo muy cerrado, pero lo que me cuentan es que la represión es muy dura y no respeta ni a los niños. Mientras tanto, continúa la colonización. En 1950, había cuatro millones de uigures y 300.000 chinos en Xinjiang. Ahora hay 20 millones de habitantes, de los cuales unos ocho son uigures, pero es posible que los “han” ya hayan igualado, o incluso superado, esa cifra. Desde 1920, más de de medio millón de uigures se han marchado de Xinjiang, asentándose, sobre todo, en Kazajstán, donde viven 200.000, y Kirguistán, con más de 100.000.

- ¿Qué futuro le espera a la causa uigur?

- Los uigures tenemos una historia de 3.000 años, pero no hay motivos para ser optimistas mientras siga gobernando en China un régimen que no es democrático. Además, el Gobierno chino no hablará con los uigures porque nos considera unos terroristas. Si los chinos siguen así, destruirán la cultura uigur y continuarán diciendo que combaten al terrorismo islamista.