Mohamed Zahran, líder del grupo National Thowheeth Jama’ath (NTJ)
Mohamed Zahran, líder del grupo National Thowheeth Jama’ath (NTJ)
ATENTADO TERRORISTA

El wahabismo hiere a Sri Lanka

El gobierno señala a un pequeño grupo yihadista local como autor de los ataques, que habría contado con ayuda externa

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A falta de una reivindicación, el Gobierno de Sri Lanka atribuyó ayer la cadena de atentados que tuvieron lugar en el país este domingo, y que dejaron casi 300 muertos y más de 500 heridos a un pequeño grupo islamista local, National Thowheeth Jama’ath (NTJ). Lo confirmó el portavoz del gobierno, Rajitha Senaratne, que subrayó que el grupo habría contado con apoyo externo:«Nosotros no creemos que estos ataques fueran llevados a cabo por un grupo de personas confinadas en este país. Hubo una red internacional sin la cual estos ataques no habrían tenido éxito».

También refrendan esta teoría expertos en terrorismo yihadista, pues consideran que «este grupo nacido de la nada, casi desconocido, no tiene el nivel de organización necesaria para atentar contra ocho objetivos casi de manera simultánea», explica a ABC Jesús A. Núñez, analista de Instituto de Estudios Sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) y colaborador del think tank Real Intituto Elcano. Según expertos forenses, que están estudiando los restos en varios de los escenarios de los atentados, habría siete terroristas suicidas. «Los mejores en este tipo de ataques son los Trigres Tamiles», subraya Núñez, al mismo tiempo que cuestiona que la clave de estos atentados sea religiosa. «Ha sido contra iglesias pero también hoteles y un complejo de apartamentos. Ha sido un ataque generalizado», opina.

En esa misma línea se expresa, Amarnath Amarasingam, especialista en extremismo de Sri Lanka en el Instituto para el Diálogo Estratégico, con sede en Londres. «No hay ninguna razón para que los grupos extremistas locales ataquen a las iglesias, y hay pocas razones para atacar a los turistas», recoge The New York Times.

El tipo de explosivos utilizados en los ataques del domingo confirmaría la colaboración de grupos más expertos en este tipo de atentados, que podría contar en sus filas con yihadistas retornados de Siria tras la caída del «califato».

Una de las primeras noticias sobre este grupo yihadista local, de corte wahabí (la interpretación más radical del islam), según el analista Brahma Chellaney, se sitúa en 2016, cuando uno de sus miembros, Abdul Razik, fue detenido acusado de incitación al odio. Hasta el momento el NTJ (que podría tener ya implantación en EE.UU., según su página de Facebook) había estado involucrado en ataques de vandalismo contra estatuas budistas, la religión mayoritaria del país (70%).

Un equipo de la Interpol

La atribución a este grupo de los atentados del domingo vendría avalada por el hecho de que fuentes de inteligencia de la India ya alertaron a principios de abril de que el NTJ iba a atentar contra varias iglesias cristianas, amenaza de la que la policía realizó un informe, fechado el 11 de abril. Algo que confirmó en su cuenta de Twitter, Harin Fernando, ministro de Telecomunicaciones de Sri Lanka. El informe incluye algunos nombres de miembros del NTJ, como el de su líder, Mohamed Zahran. Sin embargo, el Gobierno de Sri Lanka no prestó atención a estas alertas, como reconoció el primer ministro, Ranil Wickremesinghe, el domingo. «Debemos investigar por qué no se tomaron las precauciones adecuadas».

La Interpol anunció ayer que mandará un equipo de expertos a Sri Lanka para ayudar en la investigación.