Scott Warren
Scott Warren - AFP

Piden 20 años de cárcel para un voluntario por cobijar a inmigrantes ilegales en la frontera sur de EE.UU.

La mayoría de las causas abiertas contra trabajadores humanitarios por asisitir a indocumentados en la frontera entre EE.UU. y México han sido archivadas en los últimos años

MadridActualizado:

Veinte años de cárcel por transportar y dar techo, comida y asistencia médica a dos inmigrantes ilegales. Es la pena a la que se enfrenta un voluntario estadounidense por su labor en la frontera con México, cuyo juicio comenzó la semana pasada, según ha denunciado Amnistía Internacional. Scott Warren, de la organización solidaria «No More Deaths» («No más muertes»), fue detenido el 17 de enero de 2018 en Ajo, una pequeña localidad fronteriza en el Estado de Arizona, por dichos motivos.

«Esto no va sobre ayuda humanitaria, sino sobre la decisión de Warren de ocultar inmigrantes indocumentados a las fuerzas de seguridad durante varios días», señaló el fiscal del caso, Nate Walters, ayer miércoles. La defensa de Warren, por el contrario, apunta que la acusación sienta un precedente contra las organizaciones de ayuda humantaria que operan en la frontera, cuya labor consiste en asistir con refugio y alimentos a los desplazados que cruzan de manera irregular.

En los últimos años, muchos de estos voluntarios han sido imputados, pero la mayoría de los casos han acabado siendo archivados. «Es un momento difícil para nosotros, los trabajadores humanitarios», apuntó Peg Bowden, uno de los muchos colegas de Warren que asistieron al juicio el miércoles en calidad de observadores.

Durante los últimos veinte años, los desiertos a ambos lados de la frontera ha sido uno de los puntos más letales para los miles de inmigrantes irregulares que cruzan cada año. Entre 2000 y 2017, los servicios sanitarios de Tucson (Arizona) recuperaron más de 2.800 restos humanos, supuestamente pertenecientes a ilegales. Allí se encuentra una de las estaciones más grandes de la Policía Fronteriza del país, además de un amplio número de grupos defensores de Derechos Humanos y ayuda. El año pasado, los agentes detuvieron a 52.172 personas por cruzar ilegalmente a EE.UU.