Redada contra narcotraficantes en Ciudad de Dios (Río de Janeiro)
Redada contra narcotraficantes en Ciudad de Dios (Río de Janeiro) - REUTERS

La violencia sacude la favela Ciudad de Dios tras los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro

El pasado sábado un helicóptero con cuatro policías fue derribado en la favela de la zona norte de la ciudad y famosa por la película de mismo nombre

Sao PauloActualizado:

Tres meses después de los Juegos Olímpicos, la violencia sacude día tras día Río de Janeiro, especialmente el pasado fin de semana que ha obligado a suspender las clases escolares de 14.000 niños y adolescentes. El pasado sábado un helicóptero con cuatro policías fue derribado en la favela Ciudad de Dios, en la zona norte de Río y famosa por la película de mismo nombre. Murieron todos. El domingo, una operación policial dejó siete muertos en la misma favela.

El secretario de seguridad de Río de Janeiro, Roberto Sá, informó que aún no tenía conclusiones sobre la caída del helicóptero, pero que no se encontraron marcas de bala en la aeronave, lo que puede descartar un ataque de narcotraficantes, como se especuló el fin de semana, y puede apuntar hacia una falla técnica. El peritaje sobre el helicóptero puede demorarse, aunque el secretario ha explicado que ninguna aeronave despega si no está con el mantenimiento al día.

Tras las últimas pesquisas los agentes apuntan a una posible venganza policia. En caso de confirmarse, las autoridades aseguran que «ningún exceso quedará impune». «La división de homicidios no dejará sin respuestas esas muertes en Ciudad de Dios. Pueden estar seguros de que estamos aquí para preservar vidas», dijo el secretario que acaba de asumir el puesto.

Secuencia de la película Ciudad de Dios
Secuencia de la película Ciudad de Dios - ABC

Según declaraciones de habitantes de la favela, los cuerpos encontrados estaban sin objetos personales ni ropas y con marcas de tiros y cuchilladas. «Ellos eran narcotraficantes, pero eso no justifica que hayan sido ejecutados con tiros a quemarropa», dijo a O Estado de São Paulo, el pastor evangélico Leonardo Martins da Silva, padre de uno de los muertos, de 22 años, que era miembro de una facción criminal.

Vecinos comentaron que la tensión comenzó el jueves en la noche en Gardenia, barrio vecino a Ciudad de Dios, en una disputa entre narcotraficantes y paramilitares. El sábado, tras la caída del helicóptero, la policía realizó una operación en la favela, que aterrorizó a la población. «Fue una noche de terror, de tiroteos sin parar. Fueron asesinados después que se habían rendido», afirmó al diario una señora que no quiso identificarse.

Críticas de Amnistía Internacional

La ONG Amnistía Internacional difundió un comunicado este lunes pidiéndole a las autoridades de Río que las operaciones policiales respeten los derechos humanos y garanticen la seguridad de todos. «Las operaciones de Río de Janeiro siguen un patrón de alta letalidad, dejando centenas de personas muertas todos los años, inclusive policías en el ejercicio de sus funciones. En general son operaciones altamente militarizadas, que siguen una lógica de guerra (en este caso guerra a las drogas), que ve las áreas de favelas y periferias como territorios de excepción de derechos», decía la nota.

Según datos de la ONG, por lo menos 1.250 personas murieron en 2015 víctimas de crímenes violentos o de latrocinio, solo en la ciudad de Río. También el año pasado unas 307 personas murieron en operaciones policiales en la ciudad. «En ambos casos, las víctimas son casi siempre jóvenes, negros y de sexo masculino», criticó Amnistía.

La secretaría de Río respondió en una nota que su prioridad es «preservar vidas, la convivencia pacífica y la reducción de índices de criminalidad». El secretario de seguridad propuso un «nuevo pacto» para enfrentar la crisis de seguridad pública en el país, que ya mató 124 policías en Río durante 2016. «Le pido a la sociedad que exija una discusión nacional sobre lo que debemos hacer con quien le quita la vida a los otros», afirmó.