El presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante una reunión en el Palacio de Miraflores
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante una reunión en el Palacio de Miraflores - REUTERS

Los venezolanos que no dispongan del «carnet de la patria» pagarán la gasolina a precio internacional

De momento, tan solo un millón y medio de personas tendrán derecho a la subvención estatal del combustible

Los detractores de la medida anunciada por Nicolás Maduro, que entrará en vigor la próxima semana junto con la reconversión monetaria, la consideran discriminatoria

Corresponsal en CaracasActualizado:

Solo un millón y medio de chavistas podrá disfrutar del subsidio oficial a la gasolina que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha anunciado para compensar el aumento del precio de la gasolina que entrará en vigencia la próxima semana. «Los que no tengan el carnet de la patria lo pagarán al precio internacional», sentenció el mandatario venezolano, que ha prorrogado el registro para obtener el llamado «carnet de la patria» hasta el viernes. Hasta ahora se han registrado millón y medio de personas en el Censo Nacional de Transporte para tener derecho a la subvención estatal del combustible.

En una reunión con su gabinete ministerial celebrada a las 20.00 horas de este lunes en el Palacio de Miraflores en Caracas, Maduro anunció varias medidas económicas, entre ellas el aumento de precio de la gasolina, que acompañarán a la entrada en vigor de la nueva reconversión monetaria el próximo 20 de agosto. El mandatario todavía no ha anunciado cuáles serán los precios de la gasolina más barata del mundo (0,0000002 dólar paralelo), que no ha sido ajustada desde hace más de 15 años por temor a que provoque un estallido social como la del «caracazo» de 1989, que puso en aprietos al entonces presidente Carlos Andrés Pérez.

Habrá un solo precio del combustible, cercano al valor internacional de 1 dólar por litro, según fuentes de la industria petrolera consultadas por ABC. Los venezolanos con el «carnet de la patria» dispondrán de un descuento del 60% para llenar solo 80 litros al mes por vehículo. Los conductores que tengan el carnet chavista deberán pagar por el consumo del combustible y esperar a que les reintegren el 40% subvencionado, ya que no hay posibilidad de configurar electrónicamente los surtidores con precios diferenciados. Como sea, los venezolanos lo consideran una burla a su tradición, constitución e historia.

«La única vía de acabar con el contrabando de gasolina es llevando su costo a precio internacional y derrotar a las mafias que llevan nuestra producción a Colombia y El Caribe, por eso apruebo subsidio directo para los venezolanos», dijo Maduro. En este sentido, afirmó que los venezolanos «no deben preocuparse por la medida», al menos aquellos que hayan participado en el censo y posean el «carnet de la patria», puesto que habrá un subsidio directo a través de dicha herramienta. Además, el mandatario añadió que «este miércoles, jueves y viernes serán los últimos días para el censo de transporte y, por ende, de los venezolanos que recibirán el subsidio de la gasolina, quien no atienda el llamado pagará el hidrocarburo a precio internacional».

Los venezolanos saben que el precio de su gasolina es muy barato y que se deben ajustar los precios, pero de un solo golpe y porrazo y a nivel internacional es exagerado y nadie tiene capacidad para pagarlo. De ahí el descontento generalizado. Por otro lado, los detractores de la medida reclaman entonces que sus sueldos se paguen a niveles internacionales.

La directora de la organización no gubernamental Control Social, Rocío San Miguel, considera que el carnet de la patria es un mecanismo de discriminación, corrupción y segregación política. La segregación en el suministro de combustible convierte a los venezolanos en «patriotas» y «expatriados». Al pretender cobrar el combustible a quienes no tengan el carnet de la patria a precio internacional, se pulveriza el derecho de igualdad entre venezolanos.

Maduro decretó el lunes 20 de agosto como fiesta laboral para que entren de forma gradual las medidas económicas. «En tiempo real el venezolano sabrá el precio del «bolívar soberano» y el «petro» publicado por el Banco Central de Venezuela, de igual forma se explicará al detalle a partir del próximo 20 de agosto el sistema salarial y de fijación de precios anclados al «petro». ¡Se acabó la especulación!» enfatizó, en referencia a las dos monedas gubernamentales que entrarán en vigor con la reconversión monetaria. «El anclaje del salario del venezolano junto al «petro» le dará estabilidad al poder adquisitivo del pueblo; también habrá estabilidad para la venta de bienes, se acabaron las excusas para especular», reiteró el mandatario, convencido de que las nuevas medidas económicas acabarán con «la especulación de la moneda venezolana».

Sin embargo, el famoso «petro», la segunda unidad contable de Venezuela anunciada por Maduro, no existe como criptomoneda porque nadie la reconoce. Es pura ficción, según el diputado y economista José Guerra. Por eso, Iván Freites, secretario del Sindicato de Trabajadores Petroleros, convocó una protesta a nivel nacional para mañana jueves en rechazo al anuncio del presidente Nicolás Maduro de internacionalizar los precios de los combustibles en el país. «Ratificamos la protesta que comenzará este 16 de agosto y llamamos a todo el país a sumarse. No permitamos que se consuma ese aumento de los combustibles porque sería la peor tragedia», dijo Freites, quien es trabajador del Centro Refinador Paraguaná, el más grande de Venezuela, situado al occidente del país.

A la protesta de los petroleros se suma el paro del sector de la salud que coincidirá este mismo jueves. Las enfermeras y médicos que llevan mes y medio en paro nacional marcharán hasta el Palacio de Miraflores, la sede del Gobierno venezolano en la capital de Caracas, para reclamar un aumento de sueldos y salarios. Piden a las autoridades cesar la represión para que la protesta pueda llevarse pacíficamente.