El jugador de baloncesto español Pau Gasol colabora activamente con Unicef por la protección de los niños
El jugador de baloncesto español Pau Gasol colabora activamente con Unicef por la protección de los niños - EFE

Unicef denuncia el nivel alarmante de ataques a los niños en los conflictos armados

Pide que la «brutalidad» de la que son víctimas los menores en las zonas de conflicto no se convierta en «la nueva normalidad»

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Los niños se han convertido en objetivo de ataques a un nivel alarmante en las zonas de conflicto de todo el mundo, donde además de ser víctimas de la violencia se les ha usado como escudos humanos o se les ha reclutado para combatir, según ha alertado el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).

Así, en los numerosos conflictos abiertos en la actualidad en todo el mundo los niños se han convertido en objetivos de primera línea, utilizados como escudos humanos, asesinados, mutilados y reclutados para participar en los combates, ha subrayado la agencia de la ONU.

Solo en Afganistán, casi 700 niños fueron asesinados en los nueve primeros meses del año, mientras que en el noreste de Nigeria y Camerún, el grupo terrorista Boko Haram ha obligado a por lo menos 135 niños a actuar como terroristas suicidas, casi cinco veces más que en 2016.

Otro país en el que los niños se han convertido en carne de cañón es Sudán del Sur. Aquí, según Unicef, más de 19.000 niños han sido reclutados por las fuerzas gubernamentales y los grupos armados, mientras que más de 2.300 menores han muerto o resultado heridos desde que estalló el conflicto hace cuatro años. Además, algunas partes del país han registrado este año una hambruna. En Somalia, más de 1.700 niños fueron reclutados en los diez primeros meses.

En el caso de Irak y Siria, los niños han sido utilizados como escudos humanos, se han visto atrapados en asedios, han sido atacados por francotiradores y han sufrido intensos bombardeos y actos de violencia.

Violaciones, matrimonios forzosos y esclavitud

Además, la violación, el matrimonio forzado, el secuestro y la esclavitud se han convertido en tácticas habituales en los conflictos que asolan países como Irak, Siria, Yemen, Nigeria, Sudán del Sur o Birmania, ha añadido en un comunicado.

La agencia de la ONU ha denunciado que las partes beligerantes se han negado a cumplir de manera flagrante con las disposiciones del Derecho Internacional diseñadas para proteger a los más vulnerables. En algunos contextos, los niños secuestrados por grupos extremistas vuelven a ser víctimas de abusos después de su liberación, cuando son detenidos por las fuerzas de seguridad.

«Los niños han sido blancos de guerra y han estado expuestos a ataques y a una violencia brutal en sus hogares, escuelas y zonas de juego», ha denunciado el director de Programas de Emergencia de Unicef, Manuel Fontaine. «A medida que estos ataques se repiten año tras año, no podemos volvernos insensibles a ellos. Esta brutalidad no puede ser la nueva normalidad», ha reclamado.

Por otra parte, Unicef ha subrayado que millones más de niños están pagando un precio indirecto por estos conflictos, ya que sufren desnutrición, enfermedades y traumas debido a que se les priva de los servicios básicos, incluido el acceso a alimentos, agua, saneamiento y salud, o a que estos servicios sufren daños o quedan destruidos durante los combates.

Un buen ejemplo de ello es la región de Kasai, en la República Democrática del Congo (RDC), donde el conflicto entre las fuerzas gubernamentales y una milicia local ha desplazado a 850.000 niños y ha provocado que 35.000 menores padezcan desnutrición aguda severa.

Otro de los escenarios más graves para los niños es el conflicto en Yemen. En este país, se estima que al menos 5.000 han muerto o resultado heridos, aunque Unicef teme que la cifra real puede ser mucho mayor. Aquí, más de 11 millones de niños necesitan asistencia humanitaria y hay 1,8 millones de niños que padecen malnutrición, incluidos 385.000 están gravemente desnutridos y corren peligro de morir si no reciben un tratamiento urgente.

Llamamiento de Unicef

Ante este panorama, la agencia de la ONU ha hecho un llamamiento aa todas las partes en conflicto para que cumplan sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional y pongan fin de inmediato a las violaciones contra los niños y los ataques contra la infraestructura civil, incluidas las escuelas y los hospitales.

La agencia de la ONU también pide a los países con influencia sobre las partes en conflicto para que usen esa influencia para proteger a los niños, mientras Unicef sigue trabajando en todos los países en conflicto junto con sus aliados para proporcionar a los niños más vulnerables servicios de salud, nutrición, educación y protección infantil.