El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, conversa con el presidente griego, Prokopis Pavlópulos, durante una reunión celebrada este lunes en Atenas
El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, conversa con el presidente griego, Prokopis Pavlópulos, durante una reunión celebrada este lunes en Atenas - EFE

Tsipras solicita al presidente de Grecia el cierre del parlamento y la convocatoria de elecciones generales

Lo ha hecho debido a la derrota sufrida por su partido en las recientes elecciones europeas, en las que el partido líder de la oposición Nueva Democracia ha conseguido distanciarle con una diferencia de 9,5 por ciento

Corresponsal en AtenasActualizado:

Tras dos victorias electorales en el año 2015 y un tercer rescate, Tsipras ha tenido que solicitar elecciones generales unos meses antes de lo que anunciaba. Lo ha hecho debido a la derrota sufrida por su partido en las recientes elecciones europeas, en las que el partido líder de la oposición Nueva Democracia, de centro derecha, ha conseguido distanciarle con una diferencia de 9,5 por ciento. Algo que aparentemente los radicales en el gobierno, ya sin el apoyo-bastón del partido nacionalista de extrema derecha Griegos Independientes, no esperaban. Y por ello comienza a partir de mañana una campaña muy dura, ya que Syriza hasta ahora solo conocía la victoria y esta derrota les obligará a hacer autocritica y a madurar.

Aunque los programas de los rescates siguen vigentes y el futuro nuevo Gobierno se verá afectado por la necesidad de cumplirlos y conseguir altos superávits primarios, el Presidente de Nueva Democracia, Kiriakos Mitsotakis ya ha dejado claro las bases de su programa: menos impuestos, reformas y modernización del sector público. Tsipras por su parte esta noche anunciará su programa, en el que también insistirá en la futura reducción de impuestos y anunciará nada menos que medio millón de nuevos trabajos en los próximos cuatro años.

Nombramientos en las últimas semanas

Muestra del revuelo en el seno del partido Syriza y en el Gobierno ante una previsible derrota electoral ha sido una serie de nombramientos en el sector público para familiares de diputados y altos cargos en estas últimas semanas antes del cierre del hemiciclo. La punta del iceberg fue la lista de 64 nombramientos y otras contrataciones en el parlamento griego. Tal fue el escándalo que el propio Tsipras ordenó que se paralizaran y de hecho consiguió que de esa lista solo la mitad fueran aprobados. Según la mayoría de los medios de comunicación, el partido radical ha perdido su ventaja ética inicial (cuando llegaron al poder sin pasado, tras hacer constantemente duras críticas a las actuaciones clientistas de los partidos anteriores) y han demostrado un comportamiento igual al de los grandes partidos del pasado.

Una de las diputadas del gobierno de Tsipras, Tasia Xristodulopulu, que fue ministra de Política Migratoria en el primer gobierno radical y tercera Presidenta del Parlamento después, presidiendo la Comisión Permanente de Instituciones y Transparencia, llegó a reconocer en televisión de forma cínica que había nombramientos hechos gracias a influencias y conocidos… y uno de ellos fue el de su propia hija, que tras las críticas renunció a su nombramiento. Tasia se vio obligada a anunciar que no se presentará de nuevo como candidata al parlamento. Sin embargo su marido, un diputado que fue dos veces ministro, Thodorís Dritsas, no ha hecho declaración alguna. Y en el propio partido existe ahora un clima de inseguridad, critica y enfado por parte de muchos miembros del partido hacia el ejecutivo.

Nuevos partidos

Las elecciones de julio tienen varias novedades: dos partidos no se presentarán y sus candidatos posiblemente se acercarán a otras formaciones. Los primeros son los Griegos Independientes y su presidente, Pános Kamenos, anunció que no se presentarían al obtener solo el 0,80 por ciento de los votos en las europeas. El segundo, el centrista El Rio (To Potami) que se quedó en un 1,52%. Y entre los que se presentaron por primera vez en las europeas, el partido europeísta DiEm25, en el que lidera Varufakis, que aunque fracasó también en las europeas en los países que se presentó se podría llevar a gente de la izquierda ahora desanimados por los radicales.

Y hay al menos dos partidos más: el primero, DiEm25, el partido que fundó el ex Ministro de Finanzas Yanis Varufakis con otros europeos, que obtuvo en las europeas el 2,99% de los votos, por lo que no superó el 3% y se quedó sin eurodiputado por literalmente una décima. Ahora se espera que recoja a muchos votantes de SYRIZA desilusionados. Y el segundo, que sí consiguió un eurodiputado la Solución Griega, es el nuevo partido de extrema derecha, fundamentalismo ortodoxo y pro ruso con un 4,18%, «robado» de la extrema derecha neonazi de Amanecer Dorado y también de los Griegos Independientes.