El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en una reunión con el comisario europeo de Economía y Finanzas este lunes
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en una reunión con el comisario europeo de Economía y Finanzas este lunes - AFP

Tsipras consigue la aprobación de la nueva ley electoral griega por mayoría simple

A pesar de haber logrado su objetivo, el primer ministro heleno no podrá aplicar la nueva legislación en las próximas elecciones generales

CORRESPONSAL EN ATENASActualizado:

En la madrugada de hoy se ha conocido el resultado de las votaciones sobre la nueva ley electoral que ha presentado ante el parlamento unicameral griego el primer ministro radical Alexis Tsipras.

Siguiendo su compromiso tanto ante el partido como ante sus votantes de cambiar la ley electoral vigente, presentó un proyecto de ley para convertir la ley vigente en un sistema proporcional, eliminar el bono de 50 escaños para el partido más votado y reducir la edad mínima para votar de 18 a 17 años. Durante varios días había mantenido contactos con el resto de los partidos (salvo el de Amanecer Dorado, que continua siendo la tercera fuerza política en el parlamento) intentando conseguir el apoyo de más diputados, ya que de alcanzar los 200 escaños la nueva ley se aplicaría en los próximos comicios.

El bono de los 50 escaños había sido introducido en el 2008 para conseguir un gobierno estable, ya que permite al partido con más votos llegar fácilmente a la mayoría absoluta aunque sólo hubiera obtenido un 35% de los votos. La mayor parte de la oposición, comenzando por los conservadores, ha destacado que si se elimina este bono habrá futuros problemas de gobernabilidad y de estabilidad en Grecia, como los hubo en el reciente pasado.

Aprobación por mayoría simple

Finalmente Tsipras solo consiguió los votos de los diputados de su partido, de los miembros del partido Griegos Independientes, su socio en el gobierno, así como de los diputados del partido Unión del Centro del político Vasilis Levéndis. «Presentes» votaron los comunistas. Todos los diputados de la formación de extrema derecha neo nazi Amanecer Dorado no se encontraba en el hemiciclo, al considerar que «no participamos en este zoco oriental sobre la ley electoral». En contra votaron el partido líder de la oposición Nueva Democracia, el grupo de la Coalición Democrática (socialistas e izquierda moderada) y To Potami, el partido de centro izquierda aunque en este último hubo varios diputados que votaron presente. En total de los 281 diputados presentes durante la votación en el hemiciclio, Tsipras obtuvo para su ley electoral un total de 179 votos, mayoría simple que no permite que se aplique en las próximas elecciones. Podrá serlo en las siguientes, siempre y cuando el gobierno precedente no la vuelva a cambiar.

Dado que de celebrarse elecciones anticipadas (y no en otoño del 2019, cuando terminaría en teoría el actual mandato por cuatro años de Alexis Tsipras) los sondeos muestran al partido conservador Nueva Democracia con varios puntos de ventaja en intención de votos, el que esta ley no se aplique de inmediato supondría una derrota para el actual gobierno.

Sistema proporcional y voto a partir de los 17 años

La ley introduce el sistema proporcional «porque es una reivindicación antigua de la izquierda y también porque ayudará a restablecer la confianza de los ciudadanos en el sistema político», según anunció el diputado de SYRIZA Yanis Guiolas, encargado de presentar el borrador de la ley en el pleno. Tsipras subrayó en el parlamento que con esta ley «honramos las luchas de nuestro pueblo haciendo realidad lo que pide la democracia y la soberanía popular». También insistió en que con el voto a los 17 años «damos un voto de confianza a la juventud, para que no caigan en la despolitización, para que tomen esus vidas en sus manos». Pero esta nueva ley no efectúa una serie de reformas que muchos políticos consideran imprescindibles, como el introducir el voto por correo para los griegos que viven en el extranjero (especialmente ahora cuando más de trescientos mil nuevos profesionales y científicos han abandonado Grecia desde el 2010 en busca de trabajo y un marco laboral mejor) ni tampoco reforma las grandes circunscripciones electorales del país. Según muchos analistas, estas enormes circunscripciones, como la de Atenas B y la de Ática crean problemas tanto a los electores como a los candidatos y son un caldo de cultivo para la corrupción. La nueva ley tampoco se ocupa de otro tema crítico, la financiación de los partidos.

Intervenciones acaloradas en el hemiciclo

Durante el debate anterior a la votación hubo muchas intervenciones, algunas acaloradas, entre los líderes políticos. Tsipras llegó a escuchar del líder de la oposición Kiriakos Mitsotakis que «no es capaz de gobernar y quiere imponer la ingobernabilidad en el país». Mitsotakis insinuó también que el partido gubernamental intentó obtener el apoyo de Amanecer Dorado, algo que provocó la furia del Presidente del parlamento Nikos Vúrtis.

Por su parte la líder de la Coalición Democrática y Presidenta del PASOK, Fófi Yenimatá, avisó a Tsipras de que «tenga más cuidado, porque no tiene ni credibilidad ni prestigio». Yenimatá además ironizó en su intervención refiriéndose a Tsipras y a su partido, afirmando: «Vosotros, ¿qué tipo de izquierda sois, que gobernáis con los Griegos Independientes, con la extrema derecha?» insistiendo en que su partido acogió a muchos «arribistas y políticos de carrera». No hay que olvidar que SYRIZA no solo «acogió» a muchos votantes provenientes de PASOK, sino que son decenas los diputados socialistas que ahora son radicales y seis entre ellos, ministros o vice ministros.

Revisión de la Constitución

Tsipras anunció también que a partir del lunes comenzaría el procedimiento de revisión de la actual Constitución (el texto actual es el revisado en el 2008), algo que es considerado por los comentaristas políticos como una maniobra de distracción de los problemas políticos, constantes recortes y contradicciones entre su programa electoral y la realidad a la que se enfrenta su gobierno.