Felix Tshisekedi
Felix Tshisekedi - Reuters
África

Tshisekedi sucederá a Joseph Kabila como presidente de la República Democrática del Congo

El tribunal avaló los resultados oficiales a pesar de que un candidato intentó impugnarlos por supuesto fraude electoral

Corresponsal en JohannesburgoActualizado:

El líder de la oposición, Félix Tshisekedi, jurará su cargo este jueves como presidente de la República Democrática del Congo, tras ganar las elecciones del pasado 30 de diciembre. El Tribunal validó el domingo los resultados oficiales anunciados por la comisión y desestimó la impugnación de su máximo rival, el magnate del petróleo, Martin Fayulu.

Tras la decisión del tribunal, los principales líderes africanos felicitaron a Tshisekedi por la victoria, por lo que la votación no será cuestionada internacionalmente. El apoyo regional es crucial para el futuro presidente del país después de una caótica jornada electoral que llegó con dos años de retraso y que supondrá el final de la era Joseph Kabila. O quizás no. Antes de que se anunciaran los resultados definitivos, se habló de un pacto entre Kabila, en el poder desde 2001 y el futuro máximo mandatario del país. Ante la imposibilidad de que el candidato del partido gobernante, Emmanuel Ramazani Shadary, ganara los comicios, Kabila se habría aliado con Tshisekedi, de 56 años, para seguir teniendo peso en la nueva administración. El presidente saliente, que no se pudo presentar a la reelección al terminar sus dos mandatos, negó dichos rumores. Sin embargo, no esconde su intención de seguir en política y no descarta presentarse a las elecciones de 2023.

Cuando se comunicaron los resultados provisionales, Tshisekedi – líder de la Unión para la Democracia y el Progreso Social (UDPS)- agradeció a Kabila su labor al frente del país y le llamó «compañero del cambio democrático del poder en nuestro país». El UDPS es el partido de oposición más viejo y más grande de la DRC, sin embargo de su líder dicen que no tiene experiencia y que carece del carisma de su padre, Étienne Tshisekedi, quien dirigió el mismo partido durante años. Los analistas temen que si el líder de la UDPS no demuestra su independencia respecto a Kabila, se crean serias discrepancias dentro del propio partido y podría enfurecer a una sociedad que ansia un cambio después 18 años con el mismo mandatario, quien heredó el poder de su padre Laurent-Désiré Kabila.

El país se enfrenta a una situación sin precedente ya que el líder de la oposición será investido presidente pero el partido gobernante conserva la mayoría parlamentaria (en el Congreso) por lo que, haya pacto o no, están llamados a entenderse. Desde el partido de Tshisekedi reconocen el contacto con representantes de Kabila para garantizar una transición pacífica de poder, que sería la primera desde su independencia de Bélgica en 1960.

La ceremonia de investidura de Tshisekedi está prevista para el jueves y líderes de la Unión Africana y de la Unión Europea están invitados. Sin embargo, países como Francia y Bélgica han expresado su preocupación por los informes sobre el posible fraude electoral. Así como también lo ha hecho la Unión Africana, quienes pidieron retrasar el anuncio de los resultados por tener «serias dudas» sobre la transparencia de la votación. Sin embargo, esto no se produjo por temor a que se produjeran nuevos altercados en las calles de uno de los países más inestables y pobres del mundo.

Fayulu, presidente (elegido) del Congo

El favorito para ganar las elecciones, Martin Fayulu, rechazó la invitación del líder del UDPS para trabajar juntos porque mantiene que él debería ser el presidente por tener más apoyo del electorado. Según los 40,000 observadores desplegados por la Iglesia católica el día de la votación, Fayulu es el claro vencedor con el respaldo del 61% del electorado. Su partido esperaba impugnar los resultados por las irregularidades en el proceso y porque el gobierno privó a 1,2 millones de personas de participar en la elección del próximo presidente del país debido al brote de ébola y la violencia étnica. Además, sus seguidores denunciaron que su candidato sufrió más hostigamiento que su principal rival durante la campaña electoral.

El candidato a presidente ha pedido manifestaciones pacíficas en las calles ante lo que él considera un «golpe de estado constitucional». La violencia postelectoral ha dejado 34 muertos, 59 heridos y 241 detenciones arbitrarias en una semana.