Trump presenta su «histórica reducción de impuestos»

El plan fiscal que detallará este miércoles rebaja las cargas a las empresas del 35 al 15% y a los individuos del 39,6 al 25%

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Donald Trump cumple este sábado cien días en la Casa Blanca y dará inicio este miércoles a las festividades con una propuesta ambiciosa: dar un respiro al bolsillo de los contribuyentes. Presentará un plan fiscal anunciado ya como «el mayor recorte de impuestos de la historia de EE.UU».

Todo apunta a que no será un plan detallado, sino más bien una maniobra política para dar un empujón a su presidencia en la misma semana en la que da marcha atrás en sus planes de financiación del muro con México y poco después del fracaso legislativo del desmantelamiento de Obamacare.

Aunque no se sabe cómo articulará con exactitud la rebaja de impuestos, el presidente dio pistas durante la campaña electoral. Por ejemplo, defendió reducir la imposición federal máxima del 39,6% al 25%. Quizá la propuesta más agresiva, y que todo indica que aparecerá en el plan de hoy, es la drástica reducción del impuesto de sociedades del actual 35% al 15%.

El problema para Trump será cómo conjugar estas rebajas fiscales con la exigencia de no aumentar el déficit, un aspecto prioritario para las mayorías republicanas en el Congreso. Según las estimaciones del Tax Policy Center, el plan de Trump incrementaría el déficit en 7 billones de dólares durante la próxima década.

La idea de Trump y de su secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, es que el impulso económico que dará la reducción de impuestos compensará la caída en la recaudación. «Se podría tener hasta una diferencia de dos billones de dólares en la recaudación en función del crecimiento económico», aseguró Mnuchin, para quien el plan fiscal «se pagará a sí mismo por el crecimiento».

Habrá que ver si Trump ofrece mañana previsiones en este sentido: durante la campaña, llegó a decir que EE.UU. crecería hasta un 6%. La Oficina Presupuestaria lo sitúa entre el 3% y el 4%, lo que podría no ser suficiente para compensar la caída de la presión fiscal.

«Ajuste en frontera»

También habrá que ver si Trump cede ante la petición de los republicanos del Congreso para el establecimiento de un impuesto de «ajuste en frontera» por el que se gravará las importaciones, mientras que se dejará a las exportaciones sin impuestos y que ha sido criticado por los sectores productivos que dependen de la importación.

Donde lo tendrá más complicado será en convencer a la bancada demócrata. Trump ha ofrecido incluir en su plan un mayor gasto en infraestructuras y exenciones fiscales para el cuidado infantil, pero parece que no será suficiente. El plan fiscal, según la oposición, ofrece ventajas sobre todo para las rentas altas y las grandes empresas.