Donald Trump
Donald Trump - REUTERS

Trump prefiere la versión de Arabia Saudí que la de la CIA sobre Khashoggi

«Quiero quedarme con un aliado que ha sido muy bueno en muchas maneras», afirmó el presidente

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Donald Trump no está dispuesto a que el asesinato de Jamal Khashoggi le cueste un aliado clave en Oriente Medio. El presidente de EE.UU. aseguró este domingo en una entrevista en la cadena Fox News que era difícil saber el papel del príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman (también conocido como MSB), en la muerte del periodista saudí.

Khashoggi, que en los últimos años residía en EE.UU., colaboraba con ‘The Washington Post’ y había sido crítico con la monarquía de su país, en especial con MSB, fue asesinado el pasado 2 de octubre por un operativo de quince agentes saudíes en el consulado de Arabia Saudí en Estambul.

Esta semana, la CIA ha llegado a la conclusión de que MSB fue quien ordenó el asesinato. Trump, sin embargo, prefiere no dar credibilidad de momento a la inteligencia de su país. En la entrevista, aseguró que ha hablado con el príncipe heredero saudí «al menos cinco veces», la última vez «hace pocos días», y que MSB le ha insistido en que no tiene nada que ver con el asesinato. Según la versión de la fiscalía saudí, uno de los líderes del operativo mató a Khashoggi por su cuenta y MSB no sabía nada del asunto. La opinión de la inteligencia de Turquía y de EE.UU. es muy diferente: es imposible que el asesinato ocurriera sin el conocimiento y el visto bueno del príncipe.

«¿Es posible saberlo?», se preguntó Trump cuando el entrevistador, Chris Wallace, le cuestionó si MSB le estaba engañando. Trump se mostró satisfecho con las «enormes sanciones» impuestas a 17 individuos saudíes -congelamiento de activos en EE.UU. que afecta a dos personas cercanas a MSB, pero no al príncipe- y prefiere que el asunto no afecte a su relación con un aliado estratégico en la región: «Quiero quedarme con un aliado que ha sido muy bueno en muchas maneras».

El presidente reconoció que EE.UU. está en posesión de una cinta con grabaciones de audio, realizada por la inteligencia turca, que registró el momento en el que Khashoggi fue torturado y asesinado. «No quiero oír la cinta, no hay razón para hacerlo», dijo. «Es muy violento, despiadado y terrible».

La entrevista abordó muchos otros asuntos de su presidencia. Por ejemplo, la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre el supuesto complot entre Rusia y su campaña y el impacto que podría tener el nombramiento de Matthew Whitaker como fiscal general interino. Trump aseguró que no intervendrá si Whitaker, que en el pasado ha criticado la investigación y ha asegurado que se podría combatir quitándole fondos, decide limitar la labor de Mueller. «No me voy a meter», dijo.

También aseguró que había respondido un cuestionario escrito de Mueller ««con respuestas muy completas» y que «probablemente ese será el final» de su participación en el proceso, lo que parece descartar que se someta a un interrogatorio del investigador.

Sobre posibles cambios en su Gobierno, no pareció indicar una salida inminente de su jefe de Gabinete, el general John Kelly, pero sí dio pistas por alguien que parece más en la cuerda floja, la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen: «Me gustaría que fuera mucho más dura en los asuntos de frontera», dijo.