El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump - AFP

Trump pone ahora en duda la estrategia de su gobierno en Venezuela

El presidente culpa especialmente del bloqueo a su consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, a quien acusa de engañarle sobre lo fácil que sería la caída de Maduro

Corresponsal en WashingtonActualizado:

La perpetuación en el poder de Nicolás Maduro tras una ronda sin precedentes de sanciones que incluye un embargo al crudo venezolano ha llevado a Donald Trump a cuestionar la estrategia de sus subordinados para instalar a Juan Guaidó en la presidencia del país. Según publican varios medios norteamericanos citando fuentes de la Casa Blanca, Trump culpa especialmente del bloqueo en Venezuela a su consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, a quien acusa de engañarle sobre lo fácil que sería la caída de Maduro.

Apenas han pasado tres meses y dos semanas desde que Guaidó se proclamara presidente encargado de Venezuela, y desde entonces el gobierno norteamericano ha conseguido que le reconozcan 54 países. El propio Bolton ha liderado, junto al secretario de Estado, Mike Pompeo, una estrategia para convencer a ministros y generales del régimen de Maduro de que se pasen al lado de Guaidó. El 30 de abril este trató de tomar el control del gobierno tras un acuerdo con varios jerarcas del régimen que al final incumplieron su parte.

A pesar de que el propio Trump ha pedido planes de intervención militar y ha hablado de ellos en público, ahora, según el diario The Washington Post, se queja de que Bolton quiere llevarle a «otra guerra». El presidente hizo campaña con la promesa de retirarse de las largas y costosas guerras de Irak, Siria y Afganistán. En su cambio de parecer tienen mucho que ver las advertencias de varios políticos y líderes de opinión de su partido que le han trasladado el mensaje de que sus bases no verían con buenos ojos la participación de EE.UU. en otra guerra, más a un año de su reelección.

Trump ha admitido, según el Post y CNN, que citan fuentes anónimas, que Maduro es más duro de lo que pensaba. Sobre todo, le ha frustrado el que sus asesores le dijeran que el dirigente venezolano había aceptado irse a Cuba la semana pasada, algo que luego no cumplió. En lugar de ello, el régimen venezolano ha aumentado su campaña de represión y ayer miércoles a última hora detuvo al vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, acusándolo de alta traición.