Familias venezolanas cruzan el puente Simon Bolivar, frontera de Venezuela con Colombia
Familias venezolanas cruzan el puente Simon Bolivar, frontera de Venezuela con Colombia - AFP

Trump intenta forzar la marcha de Maduro con sanciones a su guardia pretoriana

EE.UU. ha aplicado una nueva ronda que afecta también al presidente de la petrolera Pdvsa

David Alandete
Corresponsal en WashingtonActualizado:

En un último intento por asfixiar por la vía económica a Nicolás Maduro en Venezuela, la Casa Blanca ha aprobado una dura ronda de sanciones contra el presidente de la petrolera estatal Pdvsa, Manuel Quevedo; el jefe de los Servicios Bolivarianos de Inteligencia (Sebin), Manuel Ricardo Cristopher Figuera, y otros tres altos cargos que son cruciales para la pervivencia del régimen.

«Estas sanciones se dirigen contra los funcionarios a cargo del aparato de seguridad e inteligencia de Maduro, que ha violado sistemáticamente los derechos humanos y ha suprimido la democracia, incluso mediante la tortura y otros usos de la fuerza bruta», dijo ayer el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, al anunciar las sanciones a través de un comunicado.

Contando la ronda de ayer, desde 2015 el Tesoro norteamericano ya ha aplicado sanciones contra 74 miembros del régimen, incluidos el propio Maduro y su mujer, Cilia Flores. Eso significa que estos no pueden hacer negocios ni transacciones financieras en EE.UU. Además se les congela cualquier bien o fondo del que dispongan en este país.

El 28 de enero EE.UU. tomó la decisión sin precedentes de ordenar un embargo sobre la compra de crudo venezolano extraído por Pdvsa por parte de refinerías de EE.UU. Los pagos por ese petróleo sólo podrán ingresarse en cuentas bloqueadas y a disposición únicamente del gobierno del presidente encargado, Juan Guaidó. Los enviados del nuevo ejecutivo venezolano a Washington, con el embajador Carlos Vecchio a la cabeza, ya han iniciado las gestiones para apropiarse de unos bienes incautados que se estiman en 7.000 millones de dólares.

Los sancionados, aparte del presidente de Pdvsa y el jefe de la inteligencia venezolana, son: Iván Rafael Hernández Dala, comandante de la Dirección General de Contrainteligencia Militar; Hildemaro José Múcura, primer comisario del Sebin, y Rafael Enrique Bastardo Mendoza, director de la Fuerza de Acciones Especiales de la Policía Nacional de Venezuela. La Casa Blanca les acusa de cooperar con los servicios de inteligencia cubanos para perpetuar a Maduro en el poder.

Venezuela vive una grave crisis después de que el presidente Guaidó jurara el cargo. El nuevo presidente ha sido reconocido por el grueso de la comunidad internacional, liderada en este ámbito por EE.UU., pero Maduro, apoyado por Rusia y China, se aferra al poder a pesar de que las elecciones que ganó el año pasado estuvieron plagadas de irregularidades.

EE.UU. y Canadá han enviado toneladas de ayuda humanitaria a la frontera de Colombia con Venezuela, pero Maduro se niega a dejar que entre en el país y mantiene, falsamente, que la comida está contaminada y produce cáncer. Guaidó ha avanzado que el 23 de febrero la ayuda entrará en Venezuela, sin dar más explicaciones.

Proteger a los civiles

La Organización de Estados Americanos, alarmada por el riesgo de desnutrición de 300.000 personas dentro de Venezuela, ha pedido a EE.UU. que inste al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a que sopese la responsabilidad de proteger a los civiles, algo que podría llevar a una misión militar de paz que sería vetada por Rusia y China, pero que posteriormente podría asumir una coalición de aliados como EE.UU., Brasil o Colombia.

El consejero de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, está trabajando en planes de contingencia militar para Venezuela, pero ha aclarado que antes agotará todas las vías diplomáticas. Esta semana, el propio presidente norteamericano ha confirmado que se prepara para diversos escenarios en el caso de que Maduro se niegue a abandonar el poder a pesar de la gran presión internacional.