Trump con el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Comercio, Wilbur Ross, antes de firmar las órdenes ejecutivas
Trump con el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Comercio, Wilbur Ross, antes de firmar las órdenes ejecutivas - EFE

Trump firma dos decretos para frenar los abusos en comercio exterior

Socios como Japón, Alemania, México o, sobre todo, China contribuyen a un déficit comercial de 734.000 millones de dólares

CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

Donald Trump siempre ha señalado las deficiencias en el comercio exterior y las consecuencias de acuerdos comerciales mal diseñados como principales responsables del declive de la clase media estadounidense, aquella que le aupó al poder. Tras dos meses en la Casa Blanca, ahora impulsa a golpe de orden ejecutiva la revisión de la política comercial de EE.UU. en su conjunto en la que tratará de combatir los «abusos» que sufre su país a mano de socios como Japón, Alemania, México o, sobre todo, China y que contribuyen a un déficit comercial de 734.000 millones de dólares.

En el primer decreto presidencial, Trump encarga al Departamento de Comercio y a la Oficina del Representante de Comercio un análisis «país por país, producto a producto» para entender las causas de ese déficit para después tomar decisiones al respecto, según explicó el secretario de Comercio, Wilbur Ross. El análisis también incluirá el estudio del papel de las normativas de la Organización Mundial del Comercio en ese déficit y de los acuerdos comerciales que tiene firmados EE.UU. con otros países. El plazo para presentar las conclusiones es de 90 días, lo que coincide con el inicio de las negociaciones sobre el tratado de libre comercio con México y Canadá (Nafta, en sus siglas en inglés), uno de los caballos de batalla de Trump en la campaña.

Una segunda orden está dedicada a combatir las prácticas de «dumping» o de competencia desleal con otros mercados, para lo que dará mayores poderes a agencias gubernamentales para aplicar multas en este campo. Según la Casa Blanca, EE.UU. no ha cobrado 2.800 millones de dólares que debería haber ingresado en multas y tarifas por «dumping».

En relación con este tipo de prácticas, EE.UU. acaba de aumentar las tarifas sobre las planchas de acero que importa desde diversos países, en especial, de Alemania, por determinar que los precios suponían competencia desleal. La decisión motivó una protesta airada del ministro de Asuntos Exteriores germano, Sigmar Gabriel, que lo calificó de «paso peligroso» que da a las empresas estadounidenses «ventajas competitivas injustas respecto a productores alemanes y de otros países». Ross respondió a las acusaciones: «Estamos en una guerra comercial», dijo en televisión, «lo hemos estado durante décadas».

Encuentro crucial

El endurecimiento de la política comercial de EE.UU. se produce una semana antes de la visita del presidente chino, Xi Jinping, a EE.UU., donde pasará dos días en la residencia de Trump en Florida. China es la principal responsable del déficit comercial de EE.UU., con un superávit de 347.000 millones a su favor. «Será una reunión muy difícil», reconoció Trump sobre su encuentro con Xi, probablemente el de mayor importancia desde su llegada a la Casa Blanca. El viceministro chino de Asuntos Exteriores, Zheng Zeguang, reconoció el desequilibrio comercial, pero aseguró que China no lo busca «de forma deliberada» y que no persigue «la devaluación de la moneda» para estimular sus exportaciones.