Donald Trump, durante su discurso - EFE

Trump denuncia una crisis humanitaria en la frontera de EE.UU. para construir el muro

Los demócratas le acusan de fomentar el miedo y se niegan a concederle el dinero, prolongando el cierre de la Administración

WashingtonActualizado:

El presidente de Estados Unidos lanzó anoche un ultimátum a los demócratas para que acepten la construcción inmediata de un muro en la frontera con México y estos lo rechazaron inmediatamente, prolongando el cierre de la administración hasta un plazo récord. En su primer discurso televisado a la nación en horario de máxima audiencia, Donald Trump denunció que el país sufre una crisis humanitaria sin precedentes por la llegada de sin papeles y sentó las bases para algo que la Casa Blanca lleva días circulando como solución final: ordenar al ejército que se encargue de la construcción del muro.

«Padecemos una creciente crisis humanitaria y de seguridad en la frontera sur del país. Cada día miles de inmigrantes ilegales intentan entrar en nuestro país y no podemos acogerles ni devolverlos de forma rápida a su país», dijo Trump en su discurso, que emitieron anoche a las 21.00, hora de Washington, todas las cadenas de televisión generalistas. La única solución, para el presidente, es construir lo que ayer describió como «una barrera», 3.000 kilómetros de acero en la frontera con México. Hoy ha citado por segunda vez en una semana a los líderes demócratas en la Casa Blanca para negociar la reapertura de la administración, tras 18 días de cierre.

Minutos después del discurso de Trump, se dirigieron a la nación en tándem la nueva presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder demócrata en el Senado, Charles Schummer. Ambos acusaron al presidente de obrar «con malicia», de «inventarse una crisis» y «optar por la política del miedo». «No vamos a permitir que se gobierne este país a base de rabietas» dijo Schummer. No habrá, por tanto, negociación ni solución inmediata a una crisis que asfixia al país.

Los discursos cruzados de anoche no añaden nada nuevo a un bloqueo político sin precedentes. El domingo se cumplirán 22 días de cierre administrativo, que será entonces el más largo de la historia del país. Más de 800.000 funcionarios no perciben salarios. Trump se niega a ratificar los presupuestos si no le dan 5.700 millones de dólares (5.000 millones de euros) para acabar una valla que ya abarca unos 1.000 kilómetros. Y los demócratas no quieren saber nada del muro y se refieren a este cierre como «el cierre de Trump».

Desde la semana pasada, la Casa Blanca circula la posibilidad —que ahora gana enteros— de militarizar el muro: declarar el estado de emergencia y ordenar al ejército que pague y construya el muro. Un grupo de abogados a los que Trump ha encargado la tarea de plantearle opciones para sortear al congreso ha identificado 20.000 millones de dólares restantes de ejercicios anteriores que podría movilizar el Pentágono.

El presidente visitará este miércoles el Capitolio para reunirse con los líderes de su partido. Posteriormente recibirá a los demócratas en la Casa Blanca. El jueves visitará en persona el muro, donde podría anunciar medidas excepcionales. Las razones que anoche esgrimió par ello son, sobre todo, la entrada de criminales y traficantes de droga por la frontera. «Este año la heroína matará más personas en este país que toda la guerra de Vietnam», dijo anoche el presidente, sumando a las drogas que entran por México las que se fabrican dentro del país.

Trump denunció además que haya «quienes defienden que construir una barrera es inmoral». «¿Por qué construyen esos políticos barreras alrededor de sus hogares? No es porque odien a la gente que hay al otro lado, sino porque quieren a la gente que está dentro. Lo único inmoral es que los políticos sigan sin hacer nada mientras se sigue victimizando a los ciudadanos».