El presidente de EE.UU., Donald Trump
El presidente de EE.UU., Donald Trump - EFE

EE.UU. derriba un dron iraní en aguas internacionales del golfo Pérsico

Trump en persona anuncia que un buque de asalto norteamericano se defendió de un avión no tripulado que ignoró peticiones de que se distanciara

Corresponsal en WashingtonActualizado:

La Armada de Estados Unidos ha derribado un dron iraní en el estrecho de Ormuz, según ha anunciado a la prensa el presidente Donald Trump, quien ha dicho que «esta es la última en una larga serie de acciones revocadores y hostiles por parte de buques iraníes en aguas internacionales». Según ha señalado el presidente en la Casa Blanca, el buque de asalto anfibio USS Boxer, que está de misión en el golfo Pérsico, detectó un dron iraní acercándose a menos de 900 metros y después de ordenarle a este sin éxito que se despegara, acabó disparándole y derribándolo.

El 20 de junio, Irán había derribado un dron norteamericano en una zona del mismo estrecho en la que las aguas iraníes lindan con las internacionales. Trump ordenó entonces un ataque con misiles a objetivos iraníes, que abortó inmediatamente porque, según dijo, en él iba a morir una decena de personas. Trump defendió la acción de la Armada de EE.UU. como un movimiento defensivo ante una agresión iraní. «El Boxer se defendió contra un dron iraní, que se acercó demasiado, menos de 900 metros, e ignoró las órdenes de separarse, amenazando al barco y a su tripulación», ha dicho el presidente.

El Pentágono ha ordenado un refuerzo naval en el Golfo por el aumento de la tensión con Irán, incluido el envío del portaaviones USS Abraham Lincoln, del que se ha despegado la fragata española Méndez Núñez por la decisión del gobierno de Pedro Sánchez de no enfrentarse a Irán. El miércoles, un portavoz del Pentágono dijo a EFE que EE.UU. está decepcionado con la decisión española. «Hemos disfrutado de una relación productiva y profesional con la Méndez Núñez, pero estamos decepcionados con la decisión de España», ha dicho a la agencia la teniente coronel Carla Gleason.

Trump pidió a los aliados de EE.UU. mayor cooperación contra las provocaciones de Irán. «Pido al resto de naciones que condenen los intentos de Irán de entorpecer la libertad de navegación y el comercio global», dijo ayer el presidente en declaraciones a la prensa. Preguntado por los detalles del incidente, un portavoz del Pentágono, Jonathan Hoffman, confirmó ayer el derribo del ‘dron’ iraní a las 10.00 de la mañana hora local en aguas internacionales del golfo Pérsico y dijo que se produjo como una «medida defensiva» dedicada a «proteger tanto el barco como su tripulación».

Horas antes, la Guardia Revolucionaria Iraní admitió que capturó un carguero de petróleo, con bandera de Emiratos Árabes Unidos y una tripulación de 12 personas, que se esfumó de los radares durante el fin de semana. Antes el ministerio de Exteriores iraní había dicho que había rescatado al buque después de que este tuviera un accidente. El 4 de julio, la Armada británica interceptó en Gibraltar un carguero de petróleo iraní que cruzaba el estrecho con destino a Siria. EE.UU. aplaudió la acción de Reino Unido, que relacionó con las sanciones internacionales contra el régimen de Bachar el Asad por sus repetidas violaciones de los derechos humanos. La operación desde Gibraltar provocó una protesta oficial del gobierno español, que atribuyó a la Casa Blanca la preparación de la captura del petrolero.

Aunque Barack Obama negoció un acuerdo de desnuclearización con Irán que permitió el levantamiento de sanciones, Trump se retiró de él en mayo de 2018. Ahora la Casa Blanca dice que espera negociar un acuerdo más ambicioso y en el que la República Islámica renuncie también a sus sistemas de misiles. Teherán mantiene que no tiene intención de negociar de nuevo con EE.UU.

Recientemente, unos cables secretos de la diplomacia británica revelaron que Kim Darroch, embajador en EE.UU. de Reino Unido —otro de los países firmantes del acuerdo con Irán—, estaba convencido de que Trump se retiró por razones personalistas y para destruir el legado de Obama. Tras la filtración de esos documentos, Trump obligó a Darroch a dimitir.

Después de anular el ataque contra objetivos militares iraníes, Trump autorizó una serie de ciberataques contra el sistema de misiles iraní que según el Pentágono lograron paralizar este de forma temporal, algo que Irán negó posteriormente.