Los Tribunales deciden el cierre del sumario contra el ex canciller Kohl

Berlín, agencias
Actualizado:

  La Audiencia Provincial de Bonn aprobó hoy, viernes, el cierre del sumario contra el ex canciller Helmut Kohl por presunta malversación de fondos, siguiendo así el consejo de la Fiscalía que había propuesto, el pasado 8 de febrero, concluir las investigaciones a cambio de una multa. La decisión del tribunal se considera un trámite meramente formal

después de que la fiscalía decidiera cerrar el sumario.El procedimiento, sin embargo, no quedará cerrado definitivamente hasta que Kohl no pague la multa de 300.000 marcos (unos 150.000 dólares) impuesta por la Fiscalía. El abogado de Kohl, Stephan Holthoff-Pfoertner, informó hoy de que su cliente está de acuerdo con el pago que destinará a partes iguales a una fundación para enfermos de muscoviscidosis y a las arcas estatales para pagar los costes de la investigación.

    El cierre de la investigación judicial por el caso de las cuentas

secretas pone al Canciller de la Unificación a salvo de convertirse

en el primer ex dirigente de la República Federal de Alemania (RFA)

con antecedentes penales. Pero le quita un pretexto para negarse a hacer revelaciones a la comisión parlamentaria que también hace averiguaciones sobre el asunto.

    La investigación judicial debía determinar si se podía acusar a

Kohl de malversación de fondos en relación con los donativos que

recibió para su partido y que no declaró en la contabilidad del

mismo, violando así la ley de financiación de formaciones políticas.

    Los expertos auguraron desde el mismo 3 de enero del año pasado,

cuando se abrió el sumario, que el caso terminaría archivado porque,

aunque había elementos suficientes para probar que hubo violación de

la ley de partidos, para que haya delito de malversación habría que

demostrar que Kohl actuó en beneficio propio.

    El ex canciller afirma, y nadie lo pone seriamente en duda, que

aceptó donativos ilícitos para su partido, la Unión

Cristianodemócrata (CDU) de la que fue presidente durante un cuarto

de siglo, pero que fue para apoyar a las formaciones del Este en los

primeros años de la unificación, no para enriquecerse personalmente.

    La decisión judicial de cerrar el sumario se basa concretamente

en un artículo del código de procedimiento penal que permite a los

fiscales prescindir, en determinados casos, de levantar acusación a

cambio del pago de una multa.

    En el caso de Kohl, los fiscales estimaron que no había que

llegar hasta el extremo de levantar acusación porque el ex canciller

palió los efectos de sus actividades ilícitas organizando una

campaña de recaudación de fondos para su partido.

    Kohl reunió unos 8 millones de marcos (cuatro millones de

dólares) para compensar el hecho de que sus transacciones ilegales

vayan a causar a su partido importantes pérdidas, pues la CDU tendrá

que pagar una multa multimillonaria.

    El ex canciller aportó personalmente a ese fondo 700.000 marcos

obtenidos de una hipoteca sobre su casa.

    Por otra lado, el cierre del sumario priva al ex canciller de un

pretexto legal para negarse a hacer revelaciones a la comisión

parlamentaria que investiga si los donativos ilícitos recibidos por

la CDU influyeron de alguna manera en la toma de decisiones del

gobierno Kohl.

    El código de procedimiento penal permite a un testigo negarse a

hacer declaraciones ante una comisión parlamentaria que trata la

misma materia sobre la que está siendo investigado por la Justicia.

    La comisión desea sobre todo que Kohl revele la identidad de los

donantes que, entre 1993 y 1998, le entregaron, según ha reconocido

públicamente, unos dos millones de marcos (un millón de dólares)

bajo condición de que respetara su anonimato.

    Kohl se ha negado hasta ahora a nombrar a sus benefactores porque

dice que les ha dado su palabra, y esta actitud no sólo le ha valido

críticas de la oposición y de la opinión pública, sino que ha

provocado una casi ruptura con su partido, del que dejó de ser

presidente honorífico precisamente por ello.

    El ex dirigente cristianodemócrata se ha librado ya tres veces de

una acusación judicial ya que en 1986 se abrieron contra él dos

sumarios por presunto falso testimonio, uno de ellos en relación con

el escándalo financiero de Flick, pero en ambos casos se cerró el

asunto.