Radovan Karadzic - Reuters

El tribunal de La Haya condena a Karadzic a cadena perpetua por el genocidio en Srebrenica

El fallo, que es definitivo y no puede ser recurrido, tendrá una amplia repercusión en los países que formaban parte de la extinta Yugoslavia

Corresponsal en BerlínActualizado:

«No se haría justicia aunque viviera mil veces y fuera condenado a perpetuidad otras tantas», lamentó ayer Ajsa Umirovic, que perdió a 42 miembros de su familia a manos de los hombres de Radovan Karadžić y que ha participado durante décadas en las protestas de las « madres de Srebenica», «pero va a morir en prisión y eso al menos es un consuelo». Reaccionaba así a la condena a cadena perpetua en segunda instancia al «carnicero de los Balcanes» y declarado culpable de crímenes contra la Humanidad y genocidio en Srebrenica y Sarajevo. La sentencia del Mecanismo para los Tribunales Penales Internacionales, que concluye los casos del extinto Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (ICTY), cierra la Guerra de los Balcanes y el fiscal, Serge Brammertz, insistió en que «no es una sentencia contra el pueblo serbio, el culpable es Karadzic, no su comunidad».

Karadzic fundó a finales de los 80 un partido nacionalista serbio y convocó en 1992 un referéndum sobre la independencia serbia de Bosnia y Herzegovina. Apoyado por los gobiernos de Rusia y Grecia impulsó después la idea de la Gran Serbia y ordenó y participó activamente en la limpieza étnica de bosnios y croatas, en el Sitio a Sarajevo, en el que unas 12.000 personas fueron asesinadas por francotiradores, y en la masacre de Srebrenica, en la que murieron 8.000 musulmanes bosnios.

La sentencia, sin embargo, no pone paz entre estas etnias enfrentadas y ayer mismo, en Sarajevo, bastaba caminar unos kilómetros para encontrar reacciones totalmente opuestas a la condena. Mientras en el centro de la ciudad se gritaba «¡pena de muerte!», en el distrito de Dobrinja sigue siendo considerado un héroe. «Es un hombre pacífico, no un criminal», defendía ayer en este barrio ante la prensa internacional Youssef Hajir, palestino que fue compañero de estudios de Karadzic.

Tras ser condenado a cadena perpetua en 1995, huyó y vivió 13 años bajo un identidad falsa, haciéndose pasar por experto en medicinas alternativas y a pesar de una recompensa por su cabeza de más de 5 millones de euros ofrecida por Estados Unidos.

Fue capturado el 21 de julio de 2008, en un suburbio de Belgrado y extraditado. Desde entonces, Karadzic estuvo interno en la prisión holandesa de Scheveningen. El Tribunal de La Haya lo condenó a 40 años de prisión en 2016. Su equipo jurídico recurrió la sentencia, que ha sido ahora aumentada. Durante todo el proceso, Karadzic ha asegurado no haber tenido un juicio justo y que sus actuaciones no fueron más que la defensa de su pueblo, al que considerada amenazado por los bosnios musulmanes.