Maurice Papon

El Tribunal de Apelación de París ordena la libertad del ex colaboracionista nazi Maurice Papon

PARIS. AGENCIAS
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Maurice Papon, condenado en 1998 por complicidad de crímenes contra la humanidad por su papel en la deportación de judíos en la Segunda Guerra Mundial, salió hoy de la prisión de la Santé por su propio pie y sin hacer comentarios. Su excarcelación fue decidida hoy por el Tribunal de Apelación de París en razón a que el estado de salud de Papon, que cumplió 92 años el pasado día 3, es incompatible con su encarcelamiento.

El ex alto funcionario del régimen colaboracionista de Vichy salió del recinto penitenciario con aire fatigado y montó rápidamente al coche de sus abogados, que pusieron rumbo a la residencia de Papon en Seine-et-Marne, a las afueras de París.

En la puerta de la cárcel se concentraron numerosos periodistas yalgunos ciudadanos, que gritaron consignas como "asesino", "Papon aprisión", "Papon fascista" o "es una vergüenza".

Su puesta en libertad hoy, que ha provocado una cascada decriticas, está condicionada a que resida en su propiedad en lalocalidad de Gretz-Armainvilliers, a que comunique susdesplazamientos al juez de aplicación de penas del Tribunal de GranInstancia de Melun y a que se someta a los análisis médicos que éstepueda solicitar.

Estas medidas no equivalen exactamente, pero se asemejan, a unalibertad bajo un régimen de residencia vigilancia.

Papon fue condenado en abril de 1998 a diez años de cárcel porcomplicidad en crímenes contra la humanidad debido a su papel en ladeportación de más de 1.500 judíos de Francia a los campos deconcentración nazis cuando era secretario general de la Prefecturade Gironde (suroeste del país). 

La sorpresiva decisión de la Corte de París, que ha causado ungran revuelo en Francia, está fundamentada en el estado de salud dePapon, juzgado incompatible con su encarcelamiento. Víctima de una angina de pecho en 1976, operado de un triple puente coronario en 1996, portador de un estimulador cardiaco desde 2000, el antiguo alto funcionario del régimen de Vichy sufre de insuficiencia cardiaca y renal, y de una bronconeumonía crónica.

Esas patologías le obligan a dormir semi-sentado y le impidensalir al patio de la prisión parisiense de La Santé, pues no puedesubir las escaleras que van desde la llamada zona VIP del centropenitenciario al lugar destinado como paseo.

 Todo ello, sumado a los informes suministrados por dos equiposmédicos independientes, que consideran incompatible su estado desalud con la prisión, han motivado la decisión del Tribunal deApelación de París, que ha originado una cascada de críticas.

"Desconsoladora" o "un insulto a la memoria de las víctimas",tildaron las asociaciones de víctimas de Papon, organizaciones dederechos humanos y dirigentes de izquierdas la polémica decisiónjudicial, que muestra su "clemencia" o "humanidad" a un hombre queno tuvo reparos en enviar a ancianos, enfermos o niños a Drancy, laantesala de Auschwitz.

Los magistrados han obviado la posición contraria a laexcarcelación de Papon manifestada por la Fiscalía en la vista delpasado día 4 en razón de la "gravedad excepcional de los hechos quefundamentaron su condena" a 10 años de prisión y del riesgo de"suscitar y reactivar una alteración excepcional del orden público".

Papon fue condenado en abril de 1998 a diez años de cárcel porcomplicidad en crímenes contra la humanidad debido a su papel en ladeportación de más de 1.500 judíos de Francia a los campos deconcentración nazis cuando era secretario general de la Prefecturade Gironde (suroeste del país).

Su puesta en libertad hoy está condicionada a que resida en supropiedad en la localidad de Gretz-Armainvilliers (Seine-et-Marne, alas afueras de París), a que comunique sus desplazamientos al juezde aplicación de penas del Tribunal de Gran Instancia de Melun y aque se someta a los análisis médicos que éste pueda solicitar.

Estas medidas no equivalen exactamente, pero se asemejan, a unalibertad bajo un régimen de residencia vigilada.

Sus abogados han jugado la carta de una reciente reforma penalque establece la suspensión de la pena si dos expertos médicosestablecen que su cumplimiento entraña una patología que pone enpeligro el "pronóstico vital" o si el estado de salud del acusado esincompatible con la prisión.

Papon recibió con "estupefacción" la noticia de su puesta enlibertad por boca de sus letrados Jean-Marc Varaut y FrancisVuillemin, que hablan de "gran victoria".

De "naturaleza reservada", el que fuera también ministro delegadode Presupuesto bajo la presidencia del centroliberal Valery Giscardd´Estaing expresó su alegría "abrazando a sus abogados".

Papon dedicó sus últimas horas en prisión, donde ha estado casitres años, a recoger los informes sobre su caso que guarda en sucelda, así como las numerosas cartas recibidas en ese tiempo y unafoto dedicada del general Charles de Gaulle.

Arquetipo de alto funcionario del Estado, donde hizo sus votos alos 25 años, Papon sirvió sucesivamente en la III República, elrégimen de Vichy, y en la IV y V Repúblicas.

Su participación en las deportaciones de judíos se conoció enmayo de 1981, cuando el semanario de tono satírico "Le CanardEnchainé", famoso por haber destapado numerosos escándalospolítico-financieros, publicó documentos firmados por él.

Fue el último de los actores del Holocausto al que se le aplicóel estatuto de Nuremberg de 1945 para juzgar crímenes nazis. En gran parte, el debate sobre el llamado "deber de memoria", surgido tras su condena, influyó en la declaración solemne efectuada por el presidente francés, Jacques Chirac, el 16 de julio de 1995 sobre la responsabilidad de Francia en el exterminio de judíos.

Chirac rechazó en tres ocasiones otras tantas peticiones deindulto presentadas por Papon por razones de salud, pese a queFrancia fue condenada a finales de julio por el Tribunal Europeo deDerechos Humanos por violar su derecho a un juicio equitativo.

Contrario a la liberación de Papon, el ministro de Justicia,Dominique Perben, va a estudiar la decisión judicial para ver si essusceptible de recurso ante el Tribunal Supremo, aunque, enprincipio, la Fiscalía dijo que no tiene la intención de recurrir.