Tres años del genocidio yazidí a manos del Estado Islámico

Han pasado tres años desde que en Sijar, Irak, el Estado Islámico dejara su huella negra sobre la...

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Han pasado tres años desde que en Sijar, Irak, el Estado Islámico dejara su huella negra sobre la tierra. Liberada en parte por los kurdos en 2015, en esta región se asientan los yazidíes, un credo distinto de hace 4000 años al que los yihadistas consideran "adoradores del diablo". En el pueblo se ha celebrado una ceremonia en memoria de aquellos a los que el califato arrebató sus vidas. "Nuestra situación es un poco mejor ahora, pero todavía estamos asustados, algunos sufren de problemas psicológicos, todavía estamos asustados por su ideología"3.100 yazidíes fueron decapitados o quemados vivos y cerca de 6.800 secuestrados; las mujeres para convertirse en esclavas sexuales y los hombres en combatientes. Un genocidio reconocido por la ONU."Honestamente no sé por dónde empezar al hablar de esto. ¿Hablamos de los secuestros? ¿O de las fosas comunes? ¿O la esclavitud de las mujeres? ¿O las violaciones? Es un recuerdo verdaderamente doloroso, un verdadero genocidio".El conjunto de fuerzas que liberaron Sinjar ahora compiten por el control del área cerca de las fronteras de Irak, Siria y Turquía. Y lejos de mejorar, todavía quedan 3.000 mujeres y niños en cautiverio del Estado Islámico. "Nos capturaron cuando estábamos en casa, nos llevaron, apuntaron con un arma a la cabeza de mi padre. Mi padre dijo que iba a por mi madre, pero lo detuvieron... No puedo decir más"Ni la justicia, ni las lágrimas podrán aliviar el peso del horror con el que cargan.