AFP

Los terroristas detenidos tenían protección especial de Alemania

Los inmigrantes disfrutaban del estatus de refugiaod a pesar de no tener derecho

Corresponsal en BerlínActualizado:

Tres iraquíes fueron detenidos a primera hora de ayer en un piso de Elpersbüttel, un pueblo de 800 habitantes en Schleswig-Holstein, norte de Alemania. En una operación coordinada de unidades especiales de policía de varios Bundesländer, fueron registrados cinco inmuebles y conducidos a comisaría Shahin F. y Hersh S., ambos de 23 años y acusados de «planear un atentado contra la seguridad nacional y de infringir la normativa sobre armas y explosivos», junto a Rauf S., de 30 años y sospechoso de haberles prestado ayuda para conseguir un arma de fuego en el mercado negro, una pistola Makarov 9 milímetros que pretendía utilizar para perpetrar el atentado. El presidente de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA), Holger Münch, confirmó horas después en una rueda de prensa que los sospechosos planeaban «matar a la mayor cantidad de gente posible» y que se trataba de tres refugiados que ingresaron en Alemania en 2015.

Este último dato desató declaraciones de miembros del partido antieuropeo y anti extranjeros Alternativa para Alemania (AfD), en protesta por la cantidad de recursos que el Estado alemán emplea en la vigilancia de este tipo de potenciales terroristas, los denominados «Gefährder», término que nombra a quien da la impresión de poder orquestar atentados a gran escala pero contra los que no hay pruebas suficientes para proceder a su detención. La Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) tiene en la mira a 774 personas en la escena islamista de Alemania por creerlas capaces de perpetrar actos terroristas; 450 de ellas están en territorio germano y el resto está en el extranjero. «Afortunadamente, el plan ha sido aplacado a tiempo, pero no podemos estar tranquilos y el presupuesto que supone la seguridad en este contexto es demasiado alto», declaraba ayer el copresidente de AfD Alexander Gauland. Medios afines a este partido han publicado que solo la Oficina para Migración y Refugiados destina mensualmente 220.000 euros para su propia seguridad y que paga a asesores externos como McKinsey más de 48 millones al año.

Bomba con cohetes

En esta ocasión, la alarma saltó cuando el trío sospechoso trató de comprar, a través de una persona de contacto en Londres, un mecanismo de ignición con el que habrían finalizado la construcción de una bomba con material explosivo extraído de cohetes y fuegos artificiales, a la venta en supermercados alemanes el pasado mes de diciembre como productos para la celebración de la Nochevieja. Tras descartar un atentado por atropellamiento similar al de hace dos años en un mercado navideño de Berlín por el limitado número de víctimas que permite ese método, habían realizado ya pruebas con artefactos de 250 gramos de explosivos de acuerdo a las instrucciones que habían encontrado en internet y con ayuda de un desconocido a través del servicio de mensajes encriptados Telegram que podría estar vinculado con Daesh. Solo faltaba el detonador para tener lista la bomba. La fiscalía antiterrorista considera que aún no tenían un blanco concreto pero que sí contaban con un «plan avanzado».

El presidente de la BKA, Holger Münch, enumeró ayer las siete ocasiones en que las autoridades han desbaratado planes de atentados islamistas en Alemania desde finales de 2016 y confirmó que los tres sospechosos venían siendo beneficiarios de la llamada protección subsidiaria, es decir, que permanecían en el país pese a no reunir los requisitos para ser reconocidos como refugiados debido a que las autoridades consideraban que enfrentarían riesgos en caso de regresar a su país de origen.