Vídeo: Continúan las labores de rescate en busca de supervivientes. - Atlas

Terremoto en ItaliaAl menos 281 muertos tras un fuerte terremoto en el centro de Italia

Muchos niños entre las víctimas. Al menos 200 personas han perdido la vida en la localidad de Amatrice. El balance de fallecidos y heridos cambia de hora en hora

ÁNGEL GÓMEZ FUENTES
CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Ha sido una noche de desesperación, de temor y ansia en pueblos que parecen devastados como en una guerra después de un bombardeo, con un balance gravísimo de víctimas que de hora en hora debe actualizarse: 281 muertos es la última cifra, entre ellos muchos niños, del violentísimo terremoto de magnitud 6 ocurrido en la noche del martes al miércoles en el centro de Italia. El número de las víctimas aumentará porque los socorristas continúan extrayendo cuerpos entre los escombros de las casas destruidas.

Los peores temores apuntan a que este seísmo puede superar en gravedad al terremoto de L’Aquila de 2009, donde hubo 309 muertos. Por ahora, los heridos son unos 400. Unas 2.500 personas han tenido que pasar la noche en provisionales tiendas de campaña. La población continúa viviendo en el pánico porque continúan los movimientos sísmicos: más de 300 en el arco de 24 horas. Parece que no se acaban nunca. Solo en esta noche se han producido 60 sacudidas, la más fuerte, de 4,5, pasadas las cinco de la madrugada. No hay tregua para las 4.000 personas empeñadas en las tareas de rescate, hombres y mujeres de la Protección Civil, con la ayuda de bomberos, fuerzas del orden, militares y voluntarios llegados de toda Italia.

Buscando supervivientes

La esperanza de encontrar personas con vida se mantiene, y algunas buenas noticias contribuyen a aumentarla. Así sucedió caundo en la localidad de Amatrice, después de 17 horas de excavar, recuperaron a una niña de 10 años, Giorgia, entre los aplausos de los bomberos que colaboraron en el rescate. Pero la desesperación volvió poco después cuando entre los mismos ruinas que habían protegido milagrosamente a Giorgia, encontraron el cuerpo sin vida de su hermana.

La tragedia también ha afectado a España. Como ha informado el Ministerio de Asuntos Exteriores este jueves, Ana Huete, una joven española, ha muerto a causa del terremoto. La mujer, de 27 años, falleció en la localidad de Illica, donde se encontraba de vacaciones con su pareja, un joven italiano con el que se acababa de casar.

Tragedia en el hotel Roma

Uno de los lugares símbolo de la devastación Amatrice, un pueblo incluido el pasado año en la lista de los más bellos de Italia, completamente destruido y donde 200 personas han muerto. En el hotel Roma de esa localidad se excava con las manos porque hay personas atrapadas entre los escombros.

El hotel Roma, que disponía de 40 habitaciones, con sus cien años de historia, está completamente destruido. Estaba lleno porque en Amatrice, famoso en todo el mundo porque da nombre al plato de la «amatriciana» —spaghetti o bucatini, tomate, queso «pecorino» y pimienta— se celebra en estos días la feria de esa comida, y el restaurante del hotel tenía fama preparar con arte esa pasta, una de las más típicas de Italia.

Mantener la compostura

Los socorristas sienten la presión de la gente que aún esperan el rescate de algún familiar. Un garaje de Amatrice se ha improvisado como depósito de cadáveres. En su puerta, una fila de personas, cubiertas con mantas —la temperatura era, al máximo, 11 grados en la noche— esperan con dolor y resignación noticias de sus seres queridos. «Busco a mi hermano, no sé si lo han traído aquí, o quizás está vivo, pero a saber dónde está…», afirma Claudia, de 44 años. «Quiero hablar con la policía. Busco a mi padre y no lo encuentro. Dónde están los otros muertos».

Ese es el rito se repitió con desesperación durante horas. Ya en la madrugada se decidió evacuarlo y llevarse en ambulancia a los cadáveres a otro centro que coordina Protección Civil. Solo en ese momento, un hombre que esperaba ante el tanatorio improvisado se dejó levar por el llanto: «Se han llevado a mi mujer». Es un llanto lleno de compostura, porque las gentes de Amatrice, Accumoli y Arquata del Tronto, pueblos arrasados, han perdido todo, pero no la cierta serenidad. No pueden volver a sus casas a coger cualquier objeto personal, porque en el mejor de los casos, si la vivienda no está completamente destruida, es muy peligroso y se puede derrumbar en cualquier momento con las nuevas sacudidas. Incluso los socorristas se mueven con gran cautela. Únicamente los perros de búsqueda prosiguen infatigables su «tarea», ajenos a cualquier peligro.

El consejo de ministros, que aprobará los primeros 50 millones de euros en ayudas, se reúne este miércoles. Esa ayuda es solo el inicio de una serie de fondos que servirán para dar un mínimo de protección a los afectados por el terremoto. El primer ministro, Mattero Renzi, así lo ha prometido: «No dejaremos solo a nadie».

Una escuela arrasada

Italia vuelve a descubrir su fragilidad, que se reitera con cierta frecuencia: cada cinco años tiene lugar un violento terremoto, y ocho de gravedad se produjeron en los últimos 40 años. Siete años después de la tragedia de L’Aquila, donde murieron 309 personas, los expertos afirman que el país no ha aprendido nada, porque no ha realizado un trabajo de prevención, sino solamente de reconstrucción.

En los últimos 50 años, Italia ha gastado 150.000 millones de euros en reconstrucción, una media de 3.000 millones de euros al año. Pero ha servido de muy poco, dicen los expertos, porque un terremoto de magnitud 6, como el producido este miércoles, no puede conllevar tanta destrucción. Pero las casas y los edificios no estaban construidos con medidas antisísmicas o se hicieron mal. Por ejemplo, la escuela de Amatrice, restaurada en el 2012, y que debía estar a «prueba de seísmo», se ha derrumbado completamente, como un castillo de naipes.

Alto riesgo para Italia

Un terremoto de magnitud 6 de la escala de Richter no suele considerarse demasiado grave, según los sismólogos, pero en Italia ha producido el pánico. Por su parte, los geólogos aseguran: «No hay prevención, el desastre podía haberse evitado con buenas construcciones antisísmicas». Francesco Peduto, presidente del Colegio Nacional de Geólogos, habla de «al menos 24 millones de italianos viven en zonas de elevado riesgo sísmico», y añade que «Italia entera está en alto riesgo, porque es un país geológicamente joven».