Por tercera noche consecutiva los opositores a Sarkozy han protestado en varias ciudades de Francia./ EFE
Por tercera noche consecutiva los opositores a Sarkozy han protestado en varias ciudades de Francia./ EFE

La tercera noche de violencia en Francia deja 80 detenidos y 200 coches quemados

La tercera noche de manifestaciones violentas contra victoria en las elecciones presidenciales del candidato de Unión por un Movimiento Popular (UMP), Nicolas Sarkozy, se ha saldado con 80 detenciones

EP | PARÍS
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La tercera noche de manifestaciones violentas contra victoria en las elecciones presidenciales del candidato de Unión por un Movimiento Popular (UMP), Nicolas Sarkozy, se ha saldado con 80 detenciones y 200 vehículos incendiados, especialmente en Lyon y París.

El ministro francés del Interior, François Baroin, ha asegurado que la violencia contra los resultados de los comicios presidenciales ha "decrecido" conforme han pasado los días. La noche posterior a la victoria de Sarkozy, el número de coches incendiados llegó a ser de 700 y 592 personas fueron detenidas, según la Dirección General de la Policía Nacional (DGPN).

Las mismas fuentes policiales mantuvieron que en la noche del lunes al martes, aunque se produjeron manifestación 'anti-Sarkozy' en Lyon, Rennes, Toulouse, Nantes y Lille, sólo en París hubo una centena de detenciones policiales.

Baroin no ha dudado en identificar a los responsables de estas manifestaciones como militantes "de extrema izquierda cuyos candidatos a la elección presidencial no han obtenido los resultados esperados y por esa razón han caído en una forma de agitación que no es y no será aceptable".

"Las urnas han hablado", ha dicho Baroin en alusión a los resultados de la elección presidencial, sin dejar de alabar "la profesionalidad" de las fuerzas del orden y de la justicia gala, que ya ha condenado a dos jóvenes que participaron en los disturbios de la noche electoral del domingo a dos meses de cárcel en Lyon.

En la pasada madrugada, una sede de la UMP fue atacada en la ciudad de Villeurbane, al este de Lyon. En un comunicado, el alcalde y senador de Lyon, el socialista Gerard Collomb, condenó con "firmeza" el ataque, en la que la sede resultó incendiada, así como los "actos de violencia urbana que se desarrollan desde que Nicolas Sarkozy fue elegido presidente de la República".