El tercer atentado en tres meses contra el oleoducto de Ecuador provoca el derrame de diez mil barriles de petróleo

QUITO. ABC
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El presidente de la empresa estatal Petroecuador, Rodolfo Barniol, aseguró ayer que la rotura del oleoducto que provocó ayer el derrame de entre 5.000 y 10.000 barriles de petróleo en el río Toachí es consecuencia de un «atentado», ya que la Policía había encontrado restos de dinamita en la zona, aunque aclaró que no disponía todavía del informe final de los especialistas en explosivos.

La rotura, que obligó a paralizar el transporte de crudo entre los pozos de la selva de la Amazonía y el puerto de Balao, en el océano Pacífico, se produjo a las tres y cuarto de la madrugada de ayer en la provincia de Sucumbios, fronteriza con Colombia. En concreto, la explosión afectó al kilómetro 315 del oleoducto, a su paso por la localidad de Alluriquín, cercana a Santo Domingo de los Colorados, situada a unos 133 kilómetros al oeste de la capital ecuatoriana.

«Fue un ataque muy similar a otros que se han cometido», indicó Rodolfo Barniol y recordó que el oleoducto fue atacado dos veces en diciembre pasado, con la pérdida entonces de unos 6.300 barriles de petróleo.

El presidente de Petroecuador explicó que el 10 de diciembre en el kilómetro 43, entre Lago Agrio y la población de Lumbaquí, también en Sucumbios, el oleoducto fue atacado con una carga de dinamita. Tres días después, otra carga explosiva volvió a destrozar el conducto en el kilómetro 45, pero en esa ocasión la onda expansiva alcanzó un autobús lleno de pasajeros causando la muerte de seis personas y heridas a unas diez.

Barniol dijo que el oleoducto ecuatoriano está «totalmente automatizado» de forma que, tras la explosión, «las válvulas se cerraron automáticamente y sólo se perdió el crudo que estaba en el tubo entre una válvula y otra». No obstante, añadió que el oleoducto es bastante vulnerable en distintas zonas de su trayecto, especialmente en la zona del nororiente cerca de la frontera con Colombia y en la provincia de Esmeraldas, que colinda con el mar Pacífico.