El expresidente de Perú Alan Garcia
El expresidente de Perú Alan Garcia - AFP

Tensión entre Perú y Uruguay por la petición de asilo de Alan García

El expresidente peruano, investigado por el caso Oderbrecht, denuncia persecución política

Corresponsal en LimaActualizado:

La petición de asilo del expresidente de Perú Alán García a la Embajada de Uruguay ha provocado tensión entre los dos países. En la carta dirigida al presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, el exmandatario peruano denuncia que vive «en un ambiente de persecución política».

La decisión de pedir asilo fue tomada despés de que el sábado un juez peruano ordenara la prohibición de salir de Perú, por un periodo de 18 meses, al expresidente García debido a la investigación por los presuntos sobornos que entregó Odebrecht en su segundo mandato. Si bien inicialmente García aceptó la medida, horas más tarde pidió asilo a la Embajada de Uruguay, donde se encuentra desde entonces.

El presidente Martín Vizcarra reconoció ayer haber hablado con su homólogo uruguayo sobre el caso García, y que puso sobre la mesa «el compromiso de Lima», firmado por todos los países el pasado mes de abril contra la corrupción. «Le recordé al presidente Tabaré… el acuerdo de Lima para luchar contra la corrupción que no reconoce fronteras, que necesita el trabajo conjunto de los presidentes».

Por su parte, el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin, en declaraciones al diario peruano «El Comercio», señaló ayer que «el señor García no tiene que demostrar o fundar ningún requisito. Quien determina la calificación de perseguido político es el estado asilante; es decir, nosotros. Por eso estamos pidiendo la información al Gobierno peruano y que nos hará llegar; y en función de eso resolveremos», afirmó.

Situación compleja

Ante ambos países se abre una situacíón compleja de resolver, como explica a ABC el exprimer ministro de Perú y autor del libro «El caso García», Pedro Cateriano, pues podría perjudicar las investigaciones sobre el caso Odebrecht. «En Perú no hay perseguidos políticos. Es indigno y vergonzoso que una persona que ha sido dos veces presidente recurra al asilo para huir de la Justicia. Nadie ha inventado los sobornos pagados en el segundo gobierno de García», recordó Cateriano, que considera que el presidente Vizcarra debe negarle el salvoconducto para dejar el país. «En el peor escenario -si Tabaré Vázquez decide concederle el asilo-, lo que debe hacer Vizcarra es apoyar al Poder Judicial que ha ordenado el impedimento de salida del país a García y denunciar a Uruguay ante la Corte Penal de Justicia», subraya Cateriano.

Es la segunda vez que el expresidente Alan García pide asilo en su vida política: la primera vez lo hizo a Colombia en 1992, cuando Alberto Fujimori dio un «autogolpe» y cerró el Congreso y el Poder Judicial. En aquella ocasión, César Gaviria le concedió el asilo a García y su familia. De ahí se trasladó a vivir a Francia. Luego, regresó a Perú en enero de 2001, cuando todas las investigaciones abiertas sobre temas de corrupción, durante su primer gobierno, habían prescrito. En julio de 2006, García ganó la Presidencia por segunda ocasión.

«El partido aprista peruano apoya la decisión tomada por su alta dirección de pedirle al presidente García que pida el asilo porque Perú vive en un estado en el que se pretende desviar las responsabilidades a algunos partidos políticos en los cuales está el nuestro», dijo ayer el congresista y correligionario de García, Mauricio Mulder.