Foto de archivo del John Walker Lindh
Foto de archivo del John Walker Lindh - AP

El «talibán americano» será liberado tras 17 años de prisión

John Walker Lihndh fue condenado a 20 años de cárcel después de declararse culpable para evitar la cadena perpetua

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Después de haber pasado 17 años en una cárcel estadounidense, John Walker Lindh, el conocido como «talibán americano» será puesto en libertad. Fue detenido en 2002 por apoyar a los extremistas que protegieron a Al Qaeda cuando preparaba los planes para el atentado del 11-S. Tras haberse declarado culpable de los hechos, fue sentenciado a 20 años de prisión.

Lindh, de familia acomodada, residía en San Anselmo (California), cuando con tan solo 16 años se convirtió al islam. Comenzó a asistir a mezquitas en Mill Valley y más tarde en san Francisco. Poco después, decidió abandonar su domicilio para ir a Yemen y Pakistán a realizar estudios islámicos y poder leer el Corán en su lengua original. Allí aprendió árabe y se cambió el nombre a Abdul Hamid. 10 meses después volvió a Estados Unidos, donde vivió con su familia durante ocho meses.

En febrero del 2000 volvió a Yemen para estudiar. Aunque continuó manteniendo relación con sus padres a través de correos electrónicos, se volcó con la causa yihadista y pasó a formar parte de uno de los grupos terroristas financiados directamente por Bin Laden. Walker aseguró que el que fuera líder de Al Qaeda visitó en varias ocasiones su campo de entrenemiento y llegó a tener contacto directo con él.

Lindh siendo trasladado a la corte federal
Lindh siendo trasladado a la corte federal - Reuters

A la edad de 20 años, viajó a Afganistán para luchar con las fuerzas del gobierno talibán afgano contra los combatientes de la Alianza del Norte. Fue a finales de 2001 cuando los estadounidenses lo capturaron en Mazar-i-Sharif, también en el país afgano.

En febrero de 2002 fue juzgado por diez cargos, entre ellos conspiración por asesinar a ciudadanos estadounidenses, proporcionar apoyo a organizaciones terroristas o aportar servicios a Al Qaeda. El terrorista se declaró culpable de algunos de esos cargos para evitar la cadena perpetua.

Reconoció haber «ayudado a los talibanes desde el mes de agosto hasta el de noviembre» y, además, admitió haber «transportado un explosivo cometiendo un delito», una acusación que no figuraba entre las diez iniciales.

17 años después de su ingreso, volverá a pisar la calle, a pesar de que algunas voces sugieren que Lindh no ha dejado de sostener los ideales del islamismo más radical.